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Una mayoría de personas en el G20 quiere que sus gobiernos prioricen la crisis climática por encima del crecimiento

Una encuesta internacional realizada en los países del G20 arroja que el 73% de las personas cree que el planeta se acerca a puntos de inflexión irreversibles.
Protesta para demandar acciones frente al cambio climático de Extinction Rebellion en Berlín el 16 de agosto de 2021. Foto: CHRISTIAN MANG/REUTERS
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Tras la publicación de informaciones como las referentes al último informe del IPCC, el mayor panel de especialistas en cambio climático, siempre surge la misma pregunta: ¿qué puede hacer la gente para limitar el calentamiento global? A menudo se obvia que ya hay un amplio porcentaje de personas que hacen lo que está en su mano en mayor medida: ser conscientes del problema y demandar políticas acordes a sus gobiernos. Los resultados de una encuesta realizada en los países del G20 –las economías más grandes del mundo– y producida por la empresa Ipsos MORI para la organización Global Commons Alliance así lo demuestran una vez más.

Según sus datos, publicados este martes, el 58% de las personas está muy preocupada o extremadamente preocupada por el estado del planeta. Un 73% cree que el planeta se acerca a puntos de inflexión irreversibles provocados por la actividad humana. Y el mismo porcentaje considera que sus gobiernos deberían ir más allá de un enfoque de la economía que prioriza las ganancias y el crecimiento y optar por centrarse en el bienestar humano así como en la protección y la regeneración ecológica. Así, el 69% de las personas cree que los beneficios de las acciones para proteger el planeta superan a los costes. Lo consideran de esta forma, sobre todo, en China (82%), Brasil (87%) e Indonesia (85%).

La encuesta se realizó entre los meses de abril y mayo de este año, antes de que el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) determinara que ya existen algunos cambios irreversibles en miles de años.

A nivel individual, un 83% se muestra dispuesto a hacer más para proteger y regenerar el planeta, algo que priorizan, en especial, desde Indonesia (95%), Sudáfrica (94%) y China (93%).

Para Owen Gaffney, autor principal del informe, datos como estos demuestran que “el mundo no camina sonámbulo hacia la catástrofe”. “La gente sabe que estamos asumiendo riesgos colosales; quieren hacer más y quieren que sus gobiernos hagan más”, continúa.

Sobre lo referente a la evidencia científica, un 28% de las personas dice saber que la comunidad científica insiste en que se necesitan cambios significativos. Para un 59% de los encuestados, es necesaria una transición energética “muy rápida” en la próxima década. Sin embargo, por otro lado, solo el 8% reconoce la necesidad de cambios más amplios en el sistema –como la modificación de la dieta, el aumento de los precios en bienes y servicios para tener en cuenta los costes medioambientales o la implementación de economías circulares–.

Para Gaffney, “esto es preocupante” ya que considera que el problema “va más allá de una transición energética: es una transición de todo”.

Las mujeres están más preocupadas que los hombres por el devenir del planeta

Sobre las distintas respuestas según la nación, “nos sorprendió la diferencia de actitudes entre las personas que viven en economías ricas y quienes viven en economías emergentes”, apunta Gaffney. “La destrucción de los bienes comunes globales es más visible entre las personas que viven en países con enormes ecosistemas como las selvas tropicales de Brasil o Indonesia en la puerta de su casa”, continúa.

Esta muestra de la opinión pública sobre el cambio climático concluye que las mujeres están preocupadas en mayor medida (un 62%) por el estado del planeta. También las personas que tienen entre 25 y 34 años (60%) y que cuentan con estudios superiores (61%).

A propósito de la situación sanitaria mundial del último año y medio, 1 de cada 4 encuestados cree que la pandemia ha demostrado que las personas pueden cambiar su comportamiento rápidamente y prácticamente el mismo porcentaje está de acuerdo en que la recuperación de la pandemia es un buen momento para construir sociedades más resistentes a futuras crisis.

Para una mayoría, a pesar de la pandemia y los esfuerzos centrados en controlarla, proteger la naturaleza y el clima sigue siendo una prioridad. Solo el 28% considera que no: para ese porcentaje de personas, los países “ya tienen suficiente de lo que preocuparse”. Los habitantes de India son mayoría en este grupo: un 56% considera que la recuperación de la COVID-19 significa que la naturaleza es una prioridad mucho menor.

El 34% cree importante educar a la infancia en la protección del clima, pero no se menciona de manera general entre los tres primeros “valores” a inculcar: está por debajo de la tolerancia y el respeto por los demás, de la fe religiosa, la independencia y la obediencia. Estas fueron, según las conclusiones del estudio, las ideas mencionadas en mayor medida de entre las 12 que la encuesta pedía mencionar.

El estudio también repara en la percepción que tiene la ciudadanía del G20 sobre los medios de comunicación: el 43% cree que estos comunican sobre el clima de una forma que les ayude a comprender los problemas. No obstante, este sentimiento es muy diferente según el país. Si bien en China lo considera así el 74% de las personas, las puntuaciones más bajas se encuentran en Japón (25%), Australia (32%) y Francia (32%). Por otro lado, un 46% de las personas del G20 sienten que los medios no dejan claro qué pueden hacer en este sentido. Según el informe, “existe una demanda de información claramente insatisfecha para que los ciudadanos puedan actuar”.

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COMENTARIOS

  1. EL HARAKIRI DEL CAPITALISMO Y DE LOS HUMANOS. (E.en A.La Ribera)
    …A la gente pueden engañarla una y otra vez pero en la Naturaleza no, y si continúan aumentando el consumo de petróleo, carbón, gas, plástico, carne, papel, madera, coches, aviones, etc. y reduciendo los ecosistemas naturales, los gases invernadero seguirán acumulándose y en 2030 las temperaturas superarán los 1’5 ºC de incremento (umbral relativamente aceptable), tal vez pasaremos de los 2 ºC y los 3 en 2050, con el que el desastre climático será inevitable.
    Hace 42 años que los gobiernos están haciendo reuniones internacionales sobre el cambio climático, pero las grandes compañías las han saboteado y han resultado infructuosas, 25 COP inútiles, y ahora estamos en la fase final, definitiva. Según los científicos del PNUMA, sólo nos queda esta década para eliminar el uso de los combustibles fósiles, aumentar los ecosistemas que absorben los gases, etc. etc.
    Si no lo hacemos, en 2030 obviamente no se acabará el mundo pero es muy probable que entremos en una fase retroalimentada, exponencial e irreversible por fenómenos como la fusión del hielo del Ártico, que oscurecerá la superficie terrestre, haciendo que absorba más luz y calor solares, con el que disparará más las temperaturas, lo que derretirá más hielo (Antártico) y aumentará más la absorción de energía solar, acelerando aún más el calentamiento climático, en una espiral autoalimentada imparable. Si no lo remediaba ahora, durante esta década, después ya no podremos, por mucho que hagamos.
    Así pues, desde arriba no parece que vayan a solucionarlo, son tan ciegos e inflexibles que incluso convierten las soluciones en nuevos problemas y ataques contra la vida, tal como hacen con la energía solar cuando instalan centrales de millones de placas en medio de montañas o campos, destrozando la vegetación y el paisaje. Y desde abajo, la izquierda alternativa y los ecologistas llevamos décadas luchando por la naturaleza y los pueblos pero no hemos podido ni frenar el desastre que se nos viene encima.
    Por lo tanto, parece que sólo queda una esperanza, la revuelta internacional de los jóvenes, los más inocentes, los menos domesticados y los que más van a sufrir todos los problemas; sólo si su revolución tiene éxito, podremos solucionar la emergencia climática y sobrevivir. Una revolución que deberíamos apoyar todos, padres y madres, abuelos y abuelas, tíos y tías, porque qué culpa tienen los bebés o los niños de pocos años? Se merecen el mundo que vamos a dejarlos?
    https://www.ecologistasenaccion.org/177581/lharakiri-del-capitalisme-i-dels-humans/

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