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Nuevo informe del IPCC: la mitad de la población mundial vive en zonas “muy vulnerables” al cambio climático

El grupo de especialistas señala que hasta ahora la adaptación a los efectos del calentamiento global ha sido ineficaz, y avisa de que la inacción condena a los seres vivos y los ecosistemas a mayores impactos: “Las medias tintas ya no son una opción".
Incendio forestales arrasa el suburbio de Thrakomakedones, al norte de Atenas, Grecia, en 2021. Foto: REUTERS/Giorgos Moutafis

¿Hay algo más peligroso que el propio cambio climático? Sí, no hacer nada para reducir y prepararse para sus impactos. En agosto del año pasado, el IPCC publicó un informe de más de 3.000 páginas donde alertaba sobre cambios irreversibles en miles de años y la necesidad de una reducción nunca vista. Ahora, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático ha vuelto con un nuevo trabajo igual de extenso donde insiste en que una acción urgente es la única forma de hacer frente a los riesgos crecientes impulsados por el calentamiento global.

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El aumento de los extremos meteorológicos y climáticos ya ha provocado algunos impactos irreversibles debido a que los sistemas naturales y humanos se ven empujados más allá de su capacidad de adaptación. Aproximadamente entre 3.300 y 3.600 millones de personas -cerca de la mitad de la población mundial- viven en “contextos altamente vulnerables” al cambio climático. “Este informe es una advertencia terrible sobre las consecuencias de la inacción”, resume Hoesung Lee, presidente del IPCC. Lee insiste en esta idea, y afirma que “las medias tintas ya no son una opción”. Cualquier retraso en la acción mundial sobre la adaptación y la mitigación supone “perder una pequeña y fugaz ventana de oportunidad para asegurar un futuro habitable y sostenible para todas las personas”, recoge el informe.

Las políticas y los compromisos actuales en materia de emisiones hacen que el mundo se encamine hacia un calentamiento de entre 2,3 y 2,7 °C, muy lejos de lo que la ciencia y la sociedad civil reclaman. Mantener esta tendencia hará que los seres vivos y ecosistemas se enfrenten cada vez más a cambios a los que no podrán adaptarse.

Clima y biodiversidad: dos crisis interconectadas

Un aspecto novedoso de este trabajo, y que responde a una realidad ya reflejada en muchos estudios en los últimos años, es que es imposible entender el cambio climático sin la pérdida de biodiversidad. Las dos son las dos mayores crisis medioambientales de nuestra época, y no pueden abordarse por separado. El informe reconoce así la interdependencia entre el clima, los ecosistemas y la biodiversidad y las sociedades humanas, “e integra las ciencias naturales, sociales y económicas con más fuerza que en las anteriores evaluaciones del IPCC”, apunta Lee.

La naturaleza, hasta ahora maltratada por los intereses económicos y la necesidad de crecimiento constante que representa el actual sistema capitalista, se torna como un elemento clave. Tanto para mitigar los gases de efecto invernadero que generan las actividades humanas como para adaptarse a los impactos ocasionados por el cambio climático y mejorar la vida de las personas. Así deja constancia el IPCC en el propio informe: “Los actuales modelos de desarrollo insostenibles están aumentando la exposición de los ecosistemas y las personas a los riesgos climáticos”.

A la hora de evaluar los impactos y riesgos del cambio climático, así como la urgencia de la adaptación, los especialistas recuerdan que no hay que olvidar la existencia de tendencias globales no climáticas que se desarrollan a la vez que la crisis climática. Es el caso del “consumo insostenible de recursos naturales, la degradación del suelo y de los ecosistemas, la rápida urbanización, los cambios demográficos, las desigualdades sociales y económicas, y una pandemia”, señala el estudio.

Hans-Otto Pörtner, copresidente del Grupo de Trabajo II del IPCC, insiste en la necesidad de unos entornos sanos si se quiere frenar la devastación actual: “Si se restauran los ecosistemas degradados y se conserva de forma eficaz y equitativa entre el 30% y el 50% de los hábitats terrestres, de agua dulce y oceánicos de la Tierra, la sociedad puede beneficiarse de la capacidad de la naturaleza para absorber y almacenar carbono, y podemos acelerar el progreso hacia el desarrollo sostenible, pero es esencial contar con la financiación necesaria y el apoyo político adecuado”.

De la salud mental a la desaparición de especies: los impactos del cambio climático

Desde las playas más paradisíacas y las profundidades de los océanos hasta las montañas más altas del mundo; desde las zonas rurales más remotas hasta las grandes urbes megaconocidas. El cambio climático es un reto global que requiere de soluciones locales. En este sentido, el informe afirma que el “desarrollo resiliente al clima” supone ya todo un desafío con los niveles actuales de calentamiento hasta el punto de que en algunas regiones será imposible llevarlo a cabo si el calentamiento global supera los 2 °C.

Para lograr ese novedoso “desarrollo resiliente” al cambio climático, el IPCC apuesta por la unión de todos los sectores de la sociedad. El objetivo es “la cooperación internacional y la colaboración de los gobiernos a todos los niveles con las comunidades, la sociedad civil, los organismos educativos, las instituciones científicas (y de otro tipo), los medios de comunicación, los inversores y las empresas, así como el desarrollo de asociaciones con grupos tradicionalmente marginados, como las mujeres, los jóvenes, los pueblos indígenas, las comunidades locales y las minorías étnicas”.

“La evidencia científica acumulada es inequívoca: el cambio climático es una amenaza para el bienestar humano y la salud del planeta”, señala la que es ya la mayor evaluación sobre los impactos del cambio climático y las estrategias para adaptarse a él. Y no es una frase meramente retórica: nunca antes el IPCC había calificado de “inequívoca” la amenaza del cambio climático y la urgencia de la acción.

La crisis climática afecta tanto a la salud mental como a la física. Y son, como siempre ocurre, las regiones y las personas (sobre todo las mujeres) con menos recursos las más vulnerables a los riesgos climáticos. Una vulnerabilidad, detalla el estudio, influida por la evolución social pasada, presente y futura, “incluida la marginación de determinados grupos”. En este sentido, el informe introduce por primera vez el colonialismo entre los factores que han impulsado esa vulnerabilidad.

Actualmente, los focos mundiales de lo que califican como “alta vulnerabilidad humana” se encuentran especialmente en África Occidental, Central y Oriental, Asia Meridional, América Central y del Sur, los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo y el Ártico. Entre 2010-2020, apunta el panel de especialistas, la mortalidad humana por inundaciones, sequías y tormentas fue 15 veces mayor en las regiones altamente vulnerables en comparación con las regiones de muy baja vulnerabilidad.

A nivel global, el cambio climático está causando daños económicos, con especial repercusión en la agricultura, la pesca, la silvicultura, el turismo y la productividad laboral de los trabajadores al aire libre, señala el documento. En resumen: nada ni nadie se libra de la crisis climática.

Este informe ha supuesto para los autores y autoras la revelación de que la situación era peor de lo que se pensaba. Ocurre al analizar los daños del cambio climático en el mundo natural. La mitad de las especies estudiadas han desplazado sus áreas de distribución. Otras muchas se han extinguido localmente, y algunas se han extinguido por completo, “como es el caso de la rata cola de mosaico, primer mamífero declarado en extinción por el cambio climático”, señala Jofre Carnicer, profesor de ecología en la Universidad de Barcelona, investigador del CREAF y autor en uno de los capítulos el informe.

Todos estas señales de destrucción hacen, además, que la propia naturaleza y las personas sean más vulnerables y menos capaces de adaptarse al cambio climático. Esto afecta especialmente a los pueblos indígenas y a otras personas que dependen directamente de la naturaleza en su vida diaria.

34.000 artículos utilizados para el informe

Aunque poco conocidas para el gran público –tendencia que está cambiando en los últimos años–, tras las siglas del IPCC está el grupo de especialistas y la información más fiable y actualizada sobre el cambio climático, sus impactos y cómo adaptarse a él.

Elaborado por el Grupo de Trabajo II y titulado Cambio Climático 2022: impactos, adaptación y vulnerabilidad, el documento que se acaba de publicar supone la segunda de las tres partes que conforman el Sexto Informe de Evaluación (6th Assessment Report, o AR6), el trabajo más completo y actualizado sobre la crisis climática hasta la fecha. La trilogía climática se completará en mayo de este año con la contribución del Grupo de Trabajo III, centrada en la mitigación del cambio climático.

El primer borrador de este informe recibió 16.348 comentarios de revisión, el segundo 40.293 y la versión primera del resumen para responsables de políticas obtuvo 5.777 comentarios. En total, el informe hace referencia a más de 34.000 artículos científicos publicados. Para ello, han participado 270 autores de 67 países, además de 675 autores y autoras que han colaborado externamente.

Al más puro estilo de las cumbres del clima (COP), el resumen para responsables de políticas (conocido como SPM) se aprobó el domingo, dos días más tarde de lo previsto. El SPM es un compendio de los principales hallazgos del informe principal dirigido para políticos y otras autoridades, y a diferencia de este último (que no se toca), se explica y se aprueba línea por línea en una reunión (esta vez virtual) de dos semanas entre los gobiernos de los 195 países miembros del IPCC y los principales autores del informe.

Este informe llega en medio de dos grandes problemas globales. Por un lado, la pandemia de la COVID-19, que obligó al IPCC a retrasar todas sus publicaciones previstas. Y por el otro, la reciente invasión ordenada por Putin sobre Ucrania. Éste último, al ser un acontecimiento reciente y que ocupa toda la atención, podría haber sido un motivo de peso para retrasar unos días su difusión, hecho que finalmente no ha sucedido a pesar de que gran parte del éxito de estos informes reside en su impacto mediático.

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COMENTARIOS

  1. Tu supermercado puede estar lleno de selva tropical quemada
    La agricultura industrial es una de las mayores amenazas para la naturaleza a nivel mundial.
    Si terminamos con una ley que solo protege los bosques, corremos el riesgo de que el problema simplemente cambie y de que la devastación en otras áreas naturales empeore aún más.
    Una de las áreas que irá más allá es el Pantanal en Brasil. Es el humedal más grande del mundo y está clasificado como patrimonio cultural por la UNESCO. La zona es conocida por su vasta riqueza de especies. Está amenazado por el incendio provocado para despejar la naturaleza para el pastoreo de ganado. La carne se exporta a Europa, entre otros.
    En los últimos años, hemos visto imágenes horribles e imágenes de video del Pantanal, que muestra a jaguares vagando por un desierto quemado, hambrientos y deshidratados con patas quemadas. Escudo de carey vacío y quemado. Serpientes muertas que han mordido su propia carne, según los biólogos, como una reacción involuntaria en un intento de escapar del dolor de ser quemados vivos.
    Debemos poner fin a la contribución de Europa a la catástrofe garantizando que zonas como el Pantanal también estén cubiertas por una fuerte legislación forestal.
    1.000.000 de ciudadanos han exigido una ley forestal de la UE fuerte. Ahora nuestros políticos deben cumplir sus promesas.
    Si bien se trata de una participación récord , muchos políticos siguen escuchando más a las empresas que a los ciudadanos, priorizando las ganancias por encima del planeta. Los ecosistemas vulnerables, como las sabanas y los humedales, no están incluidos en el proyecto de ley, por lo que millones de animales siguen en riesgo de morir o ser desplazados como consecuencia de la depredación de la industria agrícola. Los derechos humanos tampoco están lo suficientemente bien protegidos en el proyecto de ley actual. Use su voz y firme por una ley forestal fuerte
    https://www.greenpeace.org/denmark/vaer-med/together4forest/?utm_medium=email&utm_source=smc&utm_campaign=dk_pg_forests&utm_content=dk_pg_t4f-email-2&utm_term=none_alsu_single#top

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