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Hombres de Europa y Norteamérica: el perfil de autores del IPCC

Los informes del Panel Intergubernamental del Cambio Climático están elaborados en su mayoría por hombres procedentes de países del norte global. La institución es consciente de ello y lleva años intentando acabar con esa brecha.
Autores y presidente del IPCC (derecha) durante la sesión de aprobación del informe de síntesis. Foto: Earth Negotiations Bulletin (ENB).

Se acaba un ciclo histórico dentro del IPCC. El lunes 20 de marzo está programada la publicación del informe de síntesis del Sexto Ciclo de Evaluación, que servirá para sintetizar todo lo producido durante ocho años, pandemia mediante: tres informes especiales, las tres partes del Sexto Informe de Evaluación, y un informe metodológico sobre los gases de efecto invernadero. Y todos tienen algo en común: la enorme brecha de género y procedencia de sus autores.

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El panel de especialistas en cambio climático ligado a la ONU y el ciclo de informes que preparan aproximadamente cada lustro son indispensables para conocer la mejor y más reciente evidencia en torno al cambio climático. Pero eso no quita que arrastre ciertos problemas a mejorar. Casi siempre, las críticas no se dirigen tanto a los documentos y su contenido sino al proceso de nominación y selección de autores y autoras.

El primer informe de evaluación del IPCC se publicó en 1990, solo dos años después de su formación. En él trabajaron un centenar de especialistas de las que solo ocho eran mujeres. Aquel informe, como en la actualidad, estaba formado, a su vez, por tres informes llevados a cabo por tres grupos de trabajo: uno sobre las bases físicas del cambio climático, otro sobre los impactos del cambio climático, y otro sobre posibles soluciones. El primero fue escrito solo por hombres, es decir, el primer informe de la historia del IPCC sobre cómo está cambiando el clima (elaborado por el Grupo de Trabajo 1) no contó con ninguna mujer en el proceso de redacción.

Esos tres informes, además, fueron escritos en su mayoría por personas del norte global, como se puede observar en el siguiente gráfico con datos del IPCC recopilados por Carbon Brief. De los 100 autores, solo 11 eran del sur global, un término que sirve para referirse a los países de la parte sur del planeta, pero también a aquellos menos desarrollados y con menos recursos. Por lo general, el norte global lo componen los países de Norteamérica, Europa y Oceanía, mientras que el sur global hace referencia a los países de Asia, América Latina, el Caribe y África.

Estados Unidos y Reino Unido son los países que más autores han aportado a los informes del IPCC, según el análisis de CB: 699 y 337, respectivamente. En el tercer puesto está Alemania, con 201. En el top 10 hay también tres países asiáticos, uno de Sudamérica (Brasil), y uno de Oceanía (Australia). En cambio, para encontrar uno africano hay que ir hasta el puesto 18, donde se encuentra Sudáfrica. España, con 40 autores y autoras, se encuentra en la posición 21.

Para el primer informe del panel había representados una veintena de países, siendo solo un 11% del sur global. En el Sexto Informe de Evaluación, esa cifra subió hasta los 90 países, de los cuales un 43% eran del sur global. Entre un informe y otro ha habido un hecho llamativo: la presencia de autores de Norteamérica se ha reducido considerablemente, a diferencia del resto de regiones, que se han mantenido estables.

Si se analiza por grupos de trabajo, el dedicado a las bases físicas del cambio climático ha contado históricamente con menos personas del sur global. Es en el grupo de trabajo 3, centrado en las soluciones, donde suele haber mayor presencia de personas de regiones de la parte baja del globo.

Evolución hasta la actualidad

Desde el primer ciclo de evaluación en los 90 hasta el sexto ciclo, que termina en 2023, han pasado más de 30 años. Durante todo este tiempo, ha habido una mejora importante en las desigualdades de género y geografía en la autoría de los informes del IPCC. Aun así, sigue estando muy lejos la paridad.

Este último ciclo, iniciado en 2015, ha contado con cerca de 1.000 especialistas. Si bien más de un tercio de los autores eran mujeres, una vez más, el perfil mayoritario en los informes sigue siendo hombre y europeo, como se puede observar en esta gráfica:

Otra clave es el papel que desempeñan las mujeres dentro de los informes. En cada capítulo hay tres puestos: autores principales coordinadores (CLA, en inglés), autores principales (LA), y editores de revisión (RE). Además, hay miles de personas que actúan como autores colaboradores, así como personal técnico y de apoyo, roles que no se han tenido en cuenta para este análisis.

Si se analiza desde el primer ciclo de informes hasta el último, el número de autoras ha aumentado. No obstante, en la mayoría de los informes desde el cuarto ciclo, la proporción de mujeres en los puestos de autor principal coordinador es menor que en los de autor principal.

Aun así, según datos recogidos en un estudio de 2021 que analiza precisamente la diversidad dentro del IPCC, mientras que en Quinto Informe de Evaluación un 83% de los autores principales coordinadores eran hombres, en el Sexto esa cifra bajó hasta el 66%.

"El IPCC es como los barcos gigantes: hay un grado de inercia enorme y se necesita tiempo y energía para cambiar de rumbo", apunta Adam Standring, uno de los autores del estudio e investigador en la Universidad De Montfort (Reino Unido) con una beca Marie Curie. En declaraciones a Climática, cuenta que una de las conclusiones que sacaron del análisis fue que "la diversidad tiene distintos significados para cada persona": "Para algunos, [señalar su procedencia] no es más que una formalidad que tienen que cumplir, pero para otros es un auténtico intento de mejorar los informes del IPCC y el conocimiento sobre el clima", explica.

Plan de género

En marzo de 2018, el IPCC decidió crear un grupo "para mejorar el equilibrio de género y abordar las cuestiones relacionadas con el género". De aquí salió un informe a raíz de una encuesta hecha a 1.520 colaboradores del panel. En total, recibieron 533 respuestas: 39% de mujeres y 58% de hombres, siendo la mayoría de Europa, América y Asia. Los resultados y conclusiones las publicaron en un artículo en la revista científica Nature. En él, las autoras señalaban que "una representación justa y una amplia experiencia son esenciales cuando se trata de un tema tan global, urgente y transversal como el cambio climático", y defienden que "el trabajo del IPCC impulsa las carreras científicas. La nominación y el nombramiento como autor aportan reconocimiento internacional, reputación académica y el potencial de influir en la política".

Diana Liverman, autora principal del estudio, detalla a Climática cómo las mujeres se enfrentan desde niñas a "múltiples obstáculos" a la hora de optar por carreras científicas: "Desde las responsabilidades de cuidado (incluidos niños y parientes ancianos) hasta la falta de modelos de conducta, el acoso y, en igualdad de condiciones, menores oportunidades de promoción, citación y elección para las academias". Sobre esto último, la experta se queja de que "las autoridades nacionales recomiendan a los hombres de alto nivel antes que a las mujeres".

Tras este estudio, surgió un segundo grupo de trabajo que dio pie, en febrero de 2020 –inicio de la pandemia–, a la adopción de la Política de Género y el Plan de Implementación. Este proyecto está supervisado por el Equipo de Acción de Género (GAT, en inglés), formado por miembros elegidos del Comité Ejecutivo, un representante de la Secretaría y dos miembros "con la experiencia adecuada" nombrados por las organizaciones matrices del IPCC, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

Proceso de selección

Para llegar a ser autor o autora de un informe del IPCC, lo primero que debe suceder es que te nomine el gobierno de un país o una organización observadora del IPCC. Luego, con todos los curriculum recibidos, las personas responsables de cada grupo de trabajo seleccionan los perfiles y roles definitivos. Esta selección, tal y como señala el panel, se hace en base "a su experiencia en relación con el informe y del historial de investigación y publicaciones de los expertos". Asimismo, se "presta atención al equilibrio entre los autores de los países desarrollados y los de los países en vías de desarrollo; al equilibrio entre los autores masculinos y femeninos; y al equilibrio entre los autores nuevos en el proceso del IPCC y los que tienen experiencia previa". Es importante resaltar que, por lo general, la labor de autor y autora es voluntaria, por lo que no se recibe un sueldo a cambio y los viajes, dietas y demás gastos corren a cargo de cada uno.

Para el Sexto Informe de Evaluación (que hace referencia a los informes de los grupos de trabajo 1, 2 y 3), el IPCC aceptó a 721 especialistas de 90 países tras recibir un total de 2.858 solicitudes de 105 países. ​​De las finalmente elegidas, el 44% proviene de países en desarrollo y países con economías en transición, el 53% son nuevos en el proceso del IPCC y el 33% son mujeres, en base a datos del IPCC. Entre todos ellos, además, hay un negacionista climático y empleados de petroleras, tal y como desvelamos hace un año en Climática.

"Creo que el género y el origen son muy importantes para la forma y el contenido finales del informe, pero no son los únicos aspectos de la diversidad que deberían preocuparnos: la diversidad disciplinaria, teórica y de puntos de vista también son importantes (y no me refiero al negacionismo, sino al reconocimiento de que existen múltiples perspectivas válidas sobre las relaciones entre los seres humanos y la naturaleza que ofrecen distintas vías alternativas para un futuro más sostenible)", defiende Adam Standring, a la vez que considera que "la eficacia de los informes del IPCC tiene que ver tanto con el proceso como con el contenido real".

Otros de los melones en torno al IPCC es que si no está en inglés, la investigación 'no' existe. En la organización se trabaja únicamente en inglés, lo que provoca que, si un estudio está en otro idioma –por muy valioso que sea– lo más seguro es que no se tenga en cuenta.

Y luego está el hecho de que las grandes instituciones del norte global monopolizan los informes. A este respecto, Standring ve "perjudicial para la ciencia climática que la colaboración norte-sur y el desarrollo de capacidades se dejaran a la buena voluntad de las instituciones del norte global, las cuales tienen sus propios intereses y prioridades".

Con el informe de síntesis, previsto para el lunes 20 de marzo, se cierra un ciclo en el IPCC. Habrá que esperar unos cuantos años para tener nuevos informes. Será con nuevos autores y nuevas caras al mando (en verano hay elecciones). Entonces, se podrá ver si la brecha de diversidad se ha cerrado, se ha reducido o se ha agrandado.

Aun así, como destaca Diana Liverman, los problemas no se acaban una vez se alcance la igualdad de autores y autoras: "No se trata sólo de la representación, sino también de garantizar que las mujeres y otras personas infrarrepresentadas tengan voz, que puedan hablar e influir en los informes".

* Las cifras están sujetas a pequeños errores debido a que hay distintas formas de interpretar la procedencia de los autores (país natal o desde donde postula) y a altas/bajas que se producen durante el proceso de elaboración de los informes y que es difícil de controlar.

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