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Banco Santander sigue financiando el carbón a nivel mundial: 3.581 millones de dólares en los últimos dos años

A principios de semana, la entidad presidida por Ana Botín anunció sus planes de descarbonización, pero una investigación señala que está lejos de ese objetivo.
Foto: sucursal del Banco Santander en Madrid. E.R.
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A principios de semana, Banco Santander realizó un anuncio, a priori, importante. Con el objetivo de «facilitar la transición a una economía baja en carbono» y lograr emisiones netas cero para mediados de siglo, a partir de 2030 la entidad presidida por Ana Botín dejará de ofrecer servicios financieros a clientes de generación de energía eléctrica cuyos ingresos dependan en más de un 10% del carbón térmico y eliminará su exposición a la minería de carbón térmico en todo el mundo.

A pesar de las buenas intenciones, la realidad a día de hoy es otra. Banco Santander es una de las principales instituciones financieras que prestan dinero a la industria del carbón, un combustible fósil que contribuye al calentamiento global. En concreto, entre octubre de 2018 y octubre de 2020 ha destinado 3.581 millones de dólares, según una investigación llevada a cabo por una treintena de organizaciones internacionales.

Este nuevo estudio, en el que han participado Urgewald, Reclaim Finance, Rainforest Action Network, 350.org Japón y otras 25 organizaciones asociadas, ha analizado los flujos financieros de miles de instituciones de todo el mundo para 934 empresas de la Global Coal Exit List (GCEL). En enero de 2021, 4.488 inversores institucionales tenían inversiones por un total de 1,03 billones de dólares en empresas que operan en la cadena de valor del carbón térmico. Entre los inversores incluidos en la investigación se encuentran fondos de pensiones, fondos de inversión, gestores de activos, compañías de seguros, fondos de cobertura, bancos, fondos soberanos y otros tipos de inversores institucionales.

El Santander está lejos de sus compromisos anunciados

La investigación liderada por Urgewald identifica 381 bancos que concedieron préstamos por un total de 315.000 millones de dólares a la industria del carbón en los últimos dos años. Los tres principales prestamistas son los bancos japoneses Mizuho (22.000 millones de dólares), Sumitomo Mitsui Banking Corporation (21.000 millones de dólares) y Mitsubishi UFJ Financial Group (18.000 millones de dólares). El 4º y 5º prestamistas de la industria del carbón son Citigroup (13.500 millones de dólares) y Barclays (13.400 millones de dólares). Santander se coloca en el puesto 23, por delante incluso de Goldman Sachs, que cierra el ranking de los 30 mayores prestamistas de la industria del carbón.

“Mientras el mundo arde, Santander ofrece una mera ‘ambición’, pero no un compromiso firme: alcanzar el nivel cero de emisiones netas en 2050. Esto no es sorprendente, teniendo en cuenta que su política de carbón ni siquiera se acerca a lo que requiere la ciencia del clima en términos de la eliminación gradual que realmente necesitamos ver. Para ser realmente impactante y eficaz, Santander debe complementar su criterio de exclusión del carbón con una prohibición clara al desarrollo de centrales de carbón y un compromiso de salida de todo el sector del carbón para 2030 en Europa y los países de la OCDE”, señala Lucie Pinson, directora ejecutiva de Reclaim Finance.

En la lista también figuran otros bancos españoles como BBVA, cuyos préstamos ascienden a 2.099 millones de dólares. Completa el podio La Caixa Group, con 1.587 millones de dólares. En total, los bancos españoles analizados –Santander, BBVA, BFA Tenedora de Acciones, Instituto de Credito Oficial, Bankinter y Kutxabank– han concedido préstamos y avales en los últimos dos años por valor de 12.020 millones de dólares (9.800 millones de euros).

Por países, los bancos japoneses proporcionaron colectivamente 76 mil millones de dólares en préstamos a la industria del carbón entre octubre de 2018 y octubre de 2020. Le siguen los bancos de Estados Unidos (68.000 millones de dólares) y los del Reino Unido (22.000 millones de dólares). Los bancos de estos tres países por sí solos representaron el 52% del total de los préstamos a las empresas de la Global Coal Exit List en los últimos dos años.

Vanguard y BlackRock, principales inversores en la industria del carbón

El mayor inversor institucional del mundo en la industria del carbón es la empresa estadounidense de fondos de inversión Vanguard, con participaciones de casi 86.000 millones de dólares. Le sigue de cerca BlackRock, que tiene inversiones de más de 84.000 millones de dólares en la industria del carbón. Juntos, estos dos gigantes representan el 17% de las inversiones institucionales en la industria mundial del carbón. Esto pone de relieve el papel de Estados Unidos: con acciones y bonos por valor de 602.000 millones de dólares, los inversores estadounidenses representan colectivamente el 58% de las inversiones institucionales en la industria mundial del carbón.

“Mientras que muchos grandes inversores de la UE han empezado a excluir a las empresas de carbón de sus carteras, la gran mayoría de los inversores estadounidenses se han negado a adoptar políticas de salida del carbón. Nuestra investigación subraya las graves consecuencias de este fracaso”, sostiene Katrin Ganswindt, jefe de investigación financiera de Urgewald.

“Acogemos con satisfacción la orden ejecutiva del presidente Biden para poner fin a la financiación pública de los combustibles fósiles en el extranjero, pero la nueva administración también debe abordar el papel de Wall Street como enorme impulsor de la contaminación climática en todo el mundo. Sus enormes inversiones en la industria del carbón nos están llevando a una crisis climática cada vez más profunda”, apunta Paddy McCully, director del programa de Clima y Energía de Rainforest Action Network.

Con unas participaciones de 81.000 millones de dólares, los inversores japoneses representan la segunda mayor parte de las inversiones institucionales en la industria del carbón. El tercer grupo más importante son los inversores británicos, cuyas participaciones colectivas en la industria del carbón ascienden a 47.000 millones de dólares. “Aunque el Gobierno británico anunció recientemente que pondrá fin a la financiación pública de proyectos de combustibles fósiles en el extranjero en 2021, la mayoría de los inversores institucionales del Reino Unido ni siquiera han empezado a expulsar el carbón de sus carteras. A menos que hagan pronto sus deberes, la COP 26 organizada por el Reino Unido se convertirá en una gran vergüenza para estas instituciones”, sostiene Ganswindt.

Los bancos chinos, a la cabeza en avales

Durante el mismo periodo de tiempo analizado, 427 bancos canalizaron más de 808.000 millones de dólares a empresas de la Global Coal Exit List a través de avales. Los 10 mayores avalistas del mundo son todas instituciones financieras chinas. Mientras que las entidades chinas representan menos del 6% del total de los préstamos a la industria del carbón, acaparan a la vez el 58% de los avales. A través de sus avales, los bancos chinos canalizaron 467.000 millones de dólares a la industria del carbón en los últimos dos años. Les siguen los bancos estadounidenses (104.000 millones de dólares), los japoneses (59.000 millones), los indios (36.000 millones) y los británicos (35.000 millones).

En conjunto, los bancos de estos cinco países representan el 87% del total de avales. La diferencia fundamental, detallan los autores, es que los bancos chinos e indios suscriben casi exclusivamente las emisiones de bonos y acciones de las empresas del carbón de sus respectivos países, mientras que los bancos estadounidenses, japoneses y británicos avalan a empresas de carbón de todo el mundo.

Poco ha cambiado tras el Acuerdo de París

La investigación denuncia que los bancos están canalizando ahora más dinero a la industria del carbón que en 2016, el año posterior a la firma del Acuerdo de París.

Aunque los préstamos directos a las empresas del carbón se dispararon en 2017, los años siguientes muestran una tendencia a la baja en los volúmenes de préstamos. No así en los bonos y participaciones, que han crecido de forma constante desde 2016.

En 2016, los bancos proporcionaron 491.000 millones de dólares a través de la concesión de préstamos y bonos. En 2019, esta cantidad había crecido hasta los 543.000 millones de dólares, un aumento de casi el 11%. “Estas cifras proporcionan una aleccionadora comprobación de la realidad sobre los compromisos climáticos de los bancos”, afirma Yann Louvel, analista de políticas de la ONG Reclaim Finance.

«Acabar con la era del carbón significa acabar con la era de la financiación y la inversión en carbón», recuerda la investigación, que señala que «el tiempo para llevar a cabo esta tarea se está agotando rápidamente».

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