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Este lunes, buena parte de la península y las islas Baleares continúan atrapadas en una intensa ola de calor que ya ha dejado registros históricos durante el fin de semana. Durante la jornada del domingo se superó la barrera de los 40 °C en unas 76 estaciones de la red principal, según detalla Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
Los datos recabados dibujan un panorama asfixiante, especialmente en la mitad sur peninsular. Andújar (Jaén) lideró los registros con 42,7 °C, muy seguido de Almadén en Ciudad Real (42,4 °C) y los municipios jienenses de Linares y Bailén (ambos con 42,3 °C). Incluso en el extremo norte de la geografía, en zonas como Irurita (Navarra) o el aeropuerto de Bilbao, las máximas rebasaron los 41 °C.
Estas altas temperaturas también se han dado durante la noche. En la costa de Almería se ha vivido lo que la propia delegación de AEMET en Andalucía califica como una noche «infernal». En estaciones como la del aeropuerto almeriense o en Cabo de Gata (donde se registró una mínima de 31,4 °C), los termómetros no lograron descender de los 30 °C durante toda la madrugada. En el conjunto del país, al menos 40 estaciones meteorológicas padecieron «noches tórridas», aquellas en las que la temperatura mínima se estanca por encima de los 25 °C, un factor que dificulta gravemente el descanso de la población.
De acuerdo al mapa de meteosalud del Ministerio de Sanidad, la mayor parte del país se encuentra este lunes en riesgo por las altas temperaturas, con la zona norte en riesgo alto.

Influencia del cambio climático
Este episodio de temperaturas extremas no puede entenderse sin el factor multiplicador del calentamiento global. Según un análisis publicado este lunes por el consorcio científico ClimaMeter, la ola de calor que asola gran parte de Europa occidental ha sido intensificada de forma significativa por el cambio climático inducido por la actividad humana. Aunque la circulación atmosférica responsable de este evento no es inédita, la acumulación histórica de emisiones de gases de efecto invernadero provoca que patrones meteorológicos similares produzcan hoy temperaturas entre 2 y 4 °C más altas que durante la segunda mitad del siglo XX. En el caso concreto de España, los investigadores estiman que la señal de calentamiento añade hasta 4 °C extra en ciudades como Zaragoza.
En una línea similar, el Índice de Cambio Climático de la organización científica Climate Central del domingo muestra prácticamente a toda la península ibérica, así como a Francia e Italia, teñidas de un intenso color rojo oscuro. Este nivel máximo en el índice (nivel 5) indica que el cambio climático ha multiplicado por cinco la probabilidad de que se registren unas temperaturas promedio tan excepcionalmente altas.
Tal y como advierten desde ClimaMeter, los fenómenos de calor extremo en Europa occidental y el Mediterráneo están aumentando a un ritmo más rápido del que predecían los modelos climáticos iniciales. Esta aceleración y el adelanto estacional de las olas de calor no solo interrumpen los ecosistemas, sino que incrementan peligrosamente los riesgos de mortalidad y morbilidad para la población vulnerable, al tiempo que disparan el estrés sobre los sistemas energéticos debido a la alta demanda de refrigeración.

Previsión para los próximos días
El pronóstico para el inicio de esta semana señala que la situación se mantendrá. A lo largo del lunes y el martes, los valores térmicos se situarán entre 5 y 10 grados por encima del promedio normal para esta época del año. El calor más intenso castigará no solo a los valles del centro y sur, sino también al Cantábrico oriental y al nordeste peninsular, donde se volverán a registrar entre 40 y 42 °C. A estas temperaturas extremas se le suma la posibilidad de formación de tormentas aisladas, frecuentemente secas y acompañadas de rachas de viento muy intensas en el centro y norte del territorio.
El esperado alivio térmico comenzará a asomar a mediados de semana. El miércoles penetrará una masa de aire atlántico más fresca por el oeste de la península, provocando un descenso de los termómetros que se hará mucho más notable y generalizado durante la jornada del jueves. Este descenso afectará de lleno a la vertiente atlántica, el Cantábrico y la zona centro, dejando valores máximos en torno a unos 30 o 32 °C en ciudades como Sevilla y Badajoz. El jueves también traerá precipitaciones a Galicia y probables chubascos ocasionales con tormenta en zonas de montaña del interior.
Sin embargo, esta tregua atlántica no alcanzará a la vertiente oriental. En el este peninsular, ciudades como Zaragoza, Lleida o Pamplona continuarán sufriendo un calor muy adverso, rondando los 38 a 40 °C. Además, las perspectivas a medio plazo apuntan a que, durante el próximo fin de semana, los termómetros volverán a experimentar un ascenso casi generalizado en todo el país.
Como único refugio frente a este episodio anómalo está el archipiélago canario, que se mantiene completamente al margen de la ola de calor. Gracias a la acción moderada de los vientos alisios, las islas presentan un clima mucho más suave, con nubosidad en la vertiente norte y temperaturas máximas que oscilan cómodamente entre los 25 y 27 °C en la mayor parte de las zonas costeras.




