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Muchos grandes eventos y empresas se limitan a calcular la huella de carbono y compensarla plantando árboles, como si esa fuese la solución mágica contra el cambio climático y otros problemas ambientales. Hasta ahora, esa era la estrategia de los Premios Goya, que llegó incluso a aliarse con Repsol para las labores de reforestación. Sin embargo, para la 40º edición que se celebra este sábado han hecho caso a la evidencia científica y optarán por cuidar los bosques que ya existen.
La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, en una alianza estratégica con el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF), ha anunciado el impulso de la Academia del Bosque. Esta iniciativa sustituye las tradicionales plantaciones por un ambicioso plan de formación técnica y científica dirigido a quienes gestionan el territorio. El objetivo es claro: fortalecer la resiliencia de los ecosistemas forestales frente a la nueva realidad climática.
Un cambio de paradigma: cuidar frente a plantar
«El objetivo común es claro: no se trata de plantar más, se trata de cuidar mejor», señala Toni Ulled Nadal, coordinador de los Premios Goya. Como explica Enrique Doblas, responsable de transferencia del CREAF, un bosque sano y maduro actúa como un escudo para la sociedad: regula las crecidas de los ríos y todo el ciclo del agua, conserva la biodiversidad, reduce el riesgo de grandes incendios y, crucialmente, mantiene el carbono secuestrado. En cambio, “un bosque degradado o muy joven es una diana de plagas e incendios, y difícilmente sobrevivirá a las sequías extremas».
De hecho, estudios recientes liderados por el centro catalán muestran que el carbono almacenado en los bosques europeos se ha reducido en un tercio en apenas una década debido a los episodios de calor extremo.
La Academia del Bosque: ciencia aplicada al territorio
La Academia del Bosque no es solo un concepto teórico, sino que nace con una estructura de formación diseñada para incidir directamente en el terreno. El proyecto arrancará con una prueba piloto en Catalunya, que incluye tres ejes formativos:
- Propietarios forestales: en Catalunya, el 80% del terreno forestal es de titularidad privada. El programa formará a unos 40 propietarios, lo que podría impactar positivamente en la gestión de entre 1.000 y 2.000 hectáreas.
- Técnicos de la administración: responsables de la gestión de los montes públicos (el 20% restante), recibirán herramientas avanzadas para la toma de decisiones técnicas.
- Tomadores de decisiones: políticos y legisladores participarán en sesiones enfocadas en evidencias científicas para que las ayudas y las leyes forestales estén alineadas con la urgencia climática.
Uno de los pilares de estos cursos será el uso del nuevo índice de vulnerabilidad a la sequía desarrollado por el CREAF. Esta herramienta permite a los gestores evaluar el riesgo específico de cada zona y diseñar actuaciones a medida para evitar el colapso del ecosistema.
El mito de la falta de árboles
A menudo se piensa que España sufre de deforestación, pero como se dice muchas veces, dato mata relato. Actualmente, el país cuenta con 19,4 millones de hectáreas de superficie forestal, la cifra más alta en dos siglos y el triple que a mediados del siglo XIX. El problema no es la cantidad, sino la salud de esos bosques.
Desde los años 90, nuestros bosques han absorbido más del 10% de las emisiones totales de CO2 del país. Sin embargo, cerca de 10 millones de hectáreas –la mitad de la superficie forestal nacional– no están preparadas para el cambio climático. Sin una gestión adecuada, estos bosques podrían pasar de ser «sumideros» de carbono a «emisores» masivos si sucumben a los grandes incendios forestales.
Otras medidas verdes de los Goya
Más allá de la gestión forestal, la 40ª edición de los Premios Goya también llevará a cabo otras acciones con las que mitigar su impacto ambiental. Lo hará con el asesoramiento y la medición técnica de Creast, con quienes llevan trabajando seis años.
A nivel de movilidad, la ceremonia prioriza el transporte sostenible manteniendo a Renfe como tren oficial para trayectos de larga distancia y fomentando el uso de vehículos eléctricos para los desplazamientos de los asistentes. Asimismo, los alojamientos –todo según la orgaranización– serán cercanos al lugar del evento para reducir la huella de desplazamientos.
Para minimizar el impacto plástico, se instalarán fuentes de agua en el recinto y se eliminará el uso de plásticos en el servicio de cátering, el cual apuesta por menús elaborados con productos de temporada y proximidad.
Por último, las estatuillas que se llevarán los ganadores y ganadoras de la noche están fabricadas con bronce reciclado, mientras que la alfombra roja es reciclada (y reciclable), y el photocall utiliza tintas ecosolventes. Asimismo, contarán con la marca vegana Goa Organics para peluquería y la firma de cosmética natural Saigu Cosmetics para el maquillaje oficial.




