La agricultura intensiva es la causa principal del descenso de aves en Europa

La intensificación agraria es la máxima responsable del declive del 25% de aves en Europa, según un estudio publicado en la revista PNAS. Los expertos advierten de los efectos perjudiciales de fertilizantes y pesticidas y reclaman una mayor regulación.
Emberiza Calandra Foto: Aurélien Audevard. Cedida por CREAF.

Las poblaciones de aves en Europa han caído un 25% de media los últimos 40 años y su pérdida se eleva hasta en un 57% entre las especies típicas de zonas agrícolas. La agricultura intensiva es la principal causa del declive de aves, según los datos de un artículo publicado en la revista PNAS, liderado por la Universidad de Montpellier y con participación del CREAF y el Institut Català d’Ornitologia (ICO). El cambio climático es la segunda causa y está detrás de la pérdida del 40%, de media, de las poblaciones de aves propias de ambientes fríos y un 18% de las de hábitats cálidos.

«Los resultados no dejan lugar a dudas, no se trata de un problema local, los efectos perjudiciales de grandes cultivos, fertilizantes y pesticidas se extienden en toda Europa. Necesitamos acelerar la regulación de las prácticas agrícolas e implementar modelos más sostenibles», afirma Stanislas Rigal, investigador de la Universidad de Montpellier y autor principal del trabajo. El estudio ha analizado 170 especies de aves comunes, que se han observado en más de 20.000 lugares de 28 países europeos durante 37 años.

De acuerdo la investigación, con la intensificación de la agricultura se ha incrementado el uso de fertilizantes y pesticidas, productos que eliminan plantas, insectos y otros invertebrados del suelo, alimento esencial de muchos pájaros, «especialmente en la época de cría cuando los polluelos necesitan mucha proteína», comenta Lluís Brotons, investigador del CSIC en el CREAF y coautor de la investigación. Estos productos también contaminan las semillas y, si los pájaros las ingieren, las sustancias tóxicas se van acumulando en su organismo y pueden llegar a provocarles la muerte.

La acción del ser humano conduce al declive del 25% de aves en Europa. Ilustración: PNAS.

Por otro lado, los monocultivos generan paisajes homogéneos donde se elimina la diversidad de vegetación, de forma que las aves no pueden nutrirse de plantas y frutos variados o buscar refugio. Los autores alertan que esto no solo afecta a las especies típicas de áreas de cultivo, como la alondra común o el escribano cerillo, sino también a otras especies que van a los cultivos para alimentarse. Entre ellas, las que tienen una dieta basada en invertebrados, como la golondrina vulgar o las migratorias de larga distancia, como la tórtola, «en definitiva la mayoría de pájaros comunes», añade Brotons.

Las aves han disminuido de manera diferente en cada país según las características de sus prácticas agrícolas. Las regiones de Europa occidental, donde las parcelas de cultivos suelen ser grandes y el uso de pesticidas intenso, se sitúan entre los más afectados, frente a los países del este, donde estas prácticas no están tan marcadas. Un caso particular es la cuenca mediterránea, donde el relevo característico del terreno ha permitido mantener, al menos en determinadas zonas, un paisaje agrícola en mosaico con márgenes vegetales y de piedra y cultivos combinados con hábitats naturales y «esto ha ayudado a amortiguar la pérdida de aves», explica Sergi Herrando, investigador del CREAF, del ICO y del European Bird Census Council.

El calentamiento global, segunda causa de la pérdida de aves

La investigación también ha analizado el peso que tienen el cambio climático, la urbanización y los cambios en el paisaje forestal en el declive de las especies. Los resultados apuntan al cambio climático como segunda causa del descenso, por detrás de la intensificación agrícola, ya que el aumento de temperatura ha supuesto en las últimas décadas una pérdida del 40% de las poblaciones de aves propias de ambientes fríos y un 18% de hábitats cálidos «Esta diferencia se debe probablemente al hecho de que las aves características de latitudes y altitudes altas están menos adaptados al calor», indica Sergi Herrando.

La urbanización se posiciona como tercer factor: «Cada vez hay menos zonas verdes y más edificación en las ciudades» y las poblaciones de pájaros en zonas urbanas han disminuido un 28%. Finalmente, los pájaros típicos de bosque han decrecido aproximadamente el 18%, un dato que contrasta con el aumento de cubierta forestal en Europa durante los últimos años. Según los autores, esto se explica porque los nuevos bosques tienen menos calidad, es decir, han perdido árboles centenarios y la fauna y flora se ha simplificado.

«Las cuatro presiones humanas que describimos en el artículo, ya han provocado en conjunto un declive de un 25% del total de pájaros en Europa. El descenso continúa. Para frenarlo, necesitamos cambios transformadores en las sociedades europeas. Nuevos pactos políticos como la Ley de Restauración Europea que se está negociando en el parlamento europeo puede ayudar a impulsarlos», concluye Lluís Brotons.

La población total de aves en España decrece y es de algo más 850 millones –considerando los tamaños poblacionales de las aves reproductoras y de las invernantes-migratorias de las que se tiene información– según datos de SEO/Birdlife. La mortalidad no natural supone cada año una pérdida del 7,4 % de las aves que habitan en el país. Estiman que unos 63 millones de aves mueren anualmente por la acción humana, siendo la colisión contra líneas eléctricas y la captura ilegal las principales causas.

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COMENTARIOS

  1. Aún más que la agricultura intensiva, está dejando sin aves y mamíferos a la Península los herbicidas y químicos que utiliza la agricultura intensiva pero también los pequeños agricultores. Nadie se quiere esforzar hoy día en trabajar con métodos menos agresivos aunque más laboriosos tal cómo hacían los agricultores de generaciones anteriores. La mayoría de aquellos eran agricultores vocacionales.
    Los barrancos y arroyos se han ido secando desde hace décadas y los animales necesitan el agua, están dónde hay agua.

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