Australia concede los primeros 280 permisos de refugiado climático a ciudadanos de Tuvalu

Los visados de refugiados climáticos se han concedido mediante un sorteo al que se ha presentado casi el 80% de la población del país insular, en riesgo por la subida del nivel del mar.
Australia concede los primeros 280 permisos de refugiado climático a ciudadanos de Tuvalu
Tuvalu es uno de los países más vulnerables del mundo al cambio climático y a la subida del nivel del mar. Foto: TCAP/UNDP.

El Gobierno de Australia concedió este viernes a 280 habitantes de Tuvalu, una nación insular del Pacífico amenazada con la desaparición por la crisis climática, el permiso para obtener un visado de refugiado climático, que por primera vez otorga Camberra.

«¡Ya se realizó el sorteo y se notificó a los seleccionados!», apuntó en Facebook el Alto Comisionado de Australia en Tuvalu.

Más del 78% de la población total de Tuvalu, 8.750 habitantes de los 11.204 ciudadanos, se presentaron al sorteo, según las cifras de este organismo australiano.

El sorteo se realizó este viernes y los afortunados «recibirán un correo electrónico con instrucciones sobre cómo solicitar una visa», apuntó el Comisionado.

«Debido a la cantidad limitada de visas disponible, no todos (los solicitantes) pueden obtener una. Es normal sentirse decepcionado si no resulta seleccionado. No se preocupe, la votación se realizará nuevamente el próximo año y durante muchos años más«, remarca.

Estos visados son parte de un tratado bilateral que entró en vigor en agosto de 2024 y que permite a los ciudadanos de Tuvalu ir a Australia a vivir, trabajar y estudiar.

Cuando se anuncio del tratado, el primer ministro australiano, Anthony Albanese, justificó la emisión de estos visados porque Tuvalu es «extremadamente vulnerable al impacto del cambio climático, especialmente por el incremento del nivel del mar».

Para finales de siglo, se prevé que las tres islas coralinas y los seis atolones que conforman Tuvalu –cuyo punto más alto no superan los cinco metros sobre el nivel del mar– desaparecerán por la crisis climática, que ya ha provocado la pérdida de terrenos costeros, cultivos, viviendas y fuentes de agua.

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