Las claves del peor incendio de la historia de Andalucía

A la magnitud del fuego en sí mismo se ha sumado el intenso trabajo de los equipos de extinción durante diez días ininterrumpidos en las condiciones más extremas
Las claves del peor incendio de la historia de Andalucía
El incendio fue declarado el 6 de agosto en Niebla (Huelva). Foto: Junta de Andalucía

Después de dos noches sin crecimiento en ninguno de los sectores, el Gobierno andaluz dio por estabilizado el pasado domingo el incendio originado en Niebla (Huelva) a principios de agosto. Ha sido el mayor de la historia de Andalucía, con más de 40.000 hectáreas afectadas y mucha dificultad de extinción. “Es una bestia que ha causado mucho sufrimiento”, afirmó el presidente de la Junta, Juanma Moreno.

Nivel de riesgo alto

Según el sistema de clasificación de los incendios forestales –en función de la amenaza a la población o infraestructuras y la capacidad de control–, el de Niebla alcanzó el nivel 2, solo uno por debajo de la emergencia nacional, cuando es el Gobierno central quien toma el mando. En este caso, el incendio superó la capacidad de respuesta de los medios locales y autonómicos, por lo que necesitaron el refuerzo de medios estatales, pero con el Ejecutivo autonómico al frente. La gravedad del fuego hizo necesaria la participación de la Unidad Militar de Emergencias (UME), el Ejército de Tierra y las BRIF del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. El presidente andaluz anunció el mismo domingo la desescalada en la clasificación hasta el nivel 1, que indica un riesgo moderado.

Un perímetro de más de 200 kilómetros

Aquel día, el perímetro ya se encontraba contenido en toda su longitud. Pero hasta ese día, el fuego había recorrido ya más de 210 kilómetros. Según las primeras estimaciones, han ardido más de 45.000 hectáreas. 

Intenso trabajo durante días

A la magnitud del fuego en sí mismo se ha sumado el intenso trabajo de los equipos de extinción durante diez días ininterrumpidos en las condiciones más extremas: cambios continuos de viento, temperaturas muy elevadas, baja humedad, episodios de comportamiento extremo, inversión térmica, actividad convectiva, focos secundarios a gran distancia y reactivaciones dentro del terreno recorrido por el fuego. En los momentos de mayor despliegue se han movilizado más de 1.100 efectivos, hasta 33 medios aéreos, 21 autobombas y 18 buldóceres.

“La estabilización de la emergencia no supone el final de los trabajos”, informa la Junta de Andalucía. “El operativo continuará sobre el terreno con labores de vigilancia activa, consolidación del perímetro, remate y liquidación de puntos calientes y respuesta inmediata ante cualquier posible reactivación”, añade.

Desalojos y carreteras cortadas 

El avance del fuego obligó a desalojar a unas 800 personas y hubo que cortar casi una decena de carreteras. El pasado domingo regresaron las últimas 400 personas que permanecían fuera de sus casas en los municipios, núcleos y diseminados de El Berrocal, Zalamea la Real, Paterna del Campo, Villarrasa, Escacena del Campo y La Palma del Condado, en Huelva, así como en Gerena, Sanlúcar la Mayor, Aznalcóllar y El Álamo, pedanía de El Madroño, en la provincia de Sevilla. 

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