Etiquetas:
Madrid, Valencia y, por último, Sevilla. Esas han sido por ahora las sedes de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) frente las que se han concentrado en la última semana los trabajadores de este organismo. Convocados por los tres sindicatos con representación en la entidad, FSC-CCOO, CSIF y UGT, reclaman mejoras laborales para toda la plantilla y denuncian la sobrecarga de trabajo y la falta de recursos para atender un servicio público crítico para la seguridad del país y para la mitigación y la adaptación al cambio climático.
La ausencia de voluntad negociadora por parte de la presidencia de la AEMET y de la secretaría de Estado de Medioambiente, denuncian, no ha ayudado a frenar unas movilizaciones que continuarán hasta que haya una solución a sus demandas. Si esta no se produce, las protestas podrían desembocar en una huelga.
“AEMET funciona hoy gracias al sobreesfuerzo permanente de sus trabajadoras y trabajadores. Un sobreesfuerzo basado en la vocación de servicio público, que no solo no ha sido reconocido, sino que ha sido utilizado como excusa para no planificar, no invertir y no negociar con seriedad. El resultado es claro: falta crónica de personal, ausencia de una planificación real de recursos humanos y una plantilla envejecida que ve cómo no se garantiza el relevo generacional ni la transmisión ordenada del conocimiento”, señalan los tres sindicatos en el comunicado conjunto con el que se anunciaron las movilizaciones.
Fuentes de la dirección de AEMET insisten, por su parte, en que las negociaciones están abiertas y que se trabaja con el resto de la administración para solucionar algunos de los problemas señalados por los trabajadores.
Plantilla reducida y horarios especiales
La situación que denuncian los sindicatos no es nueva. La plantilla actual de la AEMET está compuesta por unos 1.000 trabajadores y trabajadoras, casi un 30% menos que hace 15 años, según datos de las organizaciones. Además, aproximadamente la mitad de los empleados trabaja con horario especial, es decir, adaptando su jornada laboral a las necesidades de los servicios críticos que prestan (como, por ejemplo, los de los aeropuertos). Este horario especial debe tener una duración máxima de 14 horas, pero la escasez de plantilla obliga a muchos trabajadores a estar siempre disponibles, incluso en sus periodos de descanso, sin que se les reconozca este esfuerzo ni haya ningún tipo de compensación.
A esta situación, que califican de explotación estructural, suman también el uso abusivo de la interinidad que pone en riesgo la calidad del servicio y la falta de renovación de la infraestructura y de las herramientas informáticas. La ausencia de diálogo con la administración, especialmente en los últimos dos años, no ha ayudado a encontrar una solución. “La dirección habla de salud laboral mientras elimina unilateralmente la posibilidad de unir turnos, restringe el trabajo a distancia y niega la desconexión digital, contactando al personal fuera de su jornada por vías personales. Habla de modernización mientras presenta planes estratégicos no negociados, vende resiliencia hacia fuera y aplica recortes encubiertos hacia dentro”, recalcan los sindicatos en el comunicado.
“Estamos cansados, estresados, así no se puede”, señala Carlos Domínguez Bastida, observador aeronáutico de la AEMET en una base militar y coordinador nacional del CSIF en la agencia. “Los servicios que prestamos siguen teniendo calidad, pero si la situación se mantiene pueden llegar a verse perjudicados. Seguimos trabajando porque somos profesionales y tenemos vocación, queremos que el trabajo salga adelante”.
Desde la dirección de la AEMET puntualizan que el reglamento de horarios especiales que rige en la actualidad fue aprobado en 2018, tras una negociación con la representación sindical, y fue firmado por CSIF, UGT y CCOO. Además, señalan que la negociación del nuevo reglamento, cuyas líneas base fueron aprobadas por la Dirección General de Función Pública el 31 de julio de 2024, se está llevando a cabo, y que hasta la fecha se han celebrado cuatro reuniones con la representación sindical.
Estas líneas de negociación son, precisamente, una de las gotas que parecen haber colmado el vaso y propiciado las movilizaciones, ya que no incluyen compensaciones específicas por el trabajo extraordinario niretribuciones acorde a la disponibilidad permanente. Tampoco reconocen el teletrabajo, señalan los sindicatos. “En septiembre del año pasado se nos reúne y se nos presentan unas bases de este nuevo reglamento de horarios especiales que ya estaban negociadas y aprobadas por Función Pública. ¿Negociado y consensuado con quién? Era la primera noticia que teníamos”, explica Domínguez Bastida.
Tras la convocatoria de movilizaciones, los representantes sindicales se han reunido en una ocasión con el secretario de Estado de Medioambiente, Hugo Morán, y el subsecretario del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO), Miguel González Suelala, pero no con la presidenta de la AEMET, María José Rallo. Los representantes del MITECO, siempre según los sindicatos, expresaron en este encuentro que comparten gran parte de los problemas estructurales denunciados, pero por ahora solo han propuesto una solución: convocar más empleo público.
Conforme se acaba de publicar en el Real Decreto-ley 5/2026 de 17 de febrero, existe el compromiso de aprobar una oferta de empleo público extraordinaria para incrementar las plantillas de las Confederaciones Hidrográficas y de las demarcaciones de costas, así como de la Agencia Estatal de Meteorología. Los sindicatos ven este decreto como un paso en la buena dirección, pero piden reunirse de nuevo con el secretario de Estado, Hugo Morán. Asimismo, siguen exigiendo otras mejoras.
Por su parte, fuentes de la dirección de AEMET aseguran que se está trabajando para cumplir con otras de las demandas de los trabajadores, con actuaciones como la solicitud de refuerzo de la plantilla a la Dirección General de Función Pública o la reorganización de puestos de trabajo.
Las demandas de los trabajadores de la AEMET
Las movilizaciones de Madrid, València y Sevilla, así como las que puedan llegar en las próximas semanas, tienen un objetivo claro: conseguir mejoras laborales para toda la plantilla. Así, los tres sindicatos con representación en la AEMET demandan la convocatoria de una Oferta de Empleo Público extraordinaria que garantice estabilidad y cobertura real de los puestos de trabajo, una revisión del sistema retributivo, con complementos específicos acordes a la responsabilidad, la especialización y la penosidad del trabajo, el mantenimiento del trabajo a distancia y de las medidas de conciliación y un sistema de evaluación, méritos y toma de decisiones transparente.
Además, piden que se limite la externalización de servicios a empresas privadas, garantizando que las funciones técnicas y estratégicas sigan siendo públicas, un refuerzo real de la prevención de riesgos laborales (en especial, de los psicosociales) y mesas de diálogo estructuradas, donde la representación de los trabajadores participe de las decisiones de recursos humanos, presupuestos y planificación estratégica.
“Necesitamos que se dé valor real a todos los trabajadores de AEMET. Tenemos a muchos negacionistas ahí afuera con los que luchamos permanentemente. Tenemos compañeros que han sufrido acoso en las redes sociales. Y siempre estamos en primera línea. Estamos estudiando el cambio climático, estamos trabajando para entender cómo están cambiando las cosas y siempre intentando dar una previsión meteorológica lo más anticipada y precisa posible”, añade Domínguez Bastida.
En este sentido, desde la dirección de la AEMET señalan que la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha puesto ya en conocimiento de la Fiscalía la problemática existente con el aumento de los ataques en redes a divulgadores climáticos y meteorólogos. “Para ello, ha aportado informes y estudios científicos independientes que demuestran que existen campañas de desprestigio y acoso a meteorólogos y comunicadores de tiempo y clima en las redes sociales. Además, el mismo ministerio ha anunciado que próximamente se hará público un plan de acción frente a la desinformación climática”, subrayan.
“Vamos a seguir movilizándonos hasta que haya una solución. Incluso nos hemos planteado la opción de la huelga o de paros parciales, pero es algo que tenemos que discutir más. En el caso de los horarios especiales, además, los servicios mínimos son del 100%. Hay ciertos servicios que, si los desatendemos, sería difícil de aceptar por la sociedad”, concluye el representante sindical. “Es bastante complicado valorar la efectividad de una huelga, pero está sobre la mesa”.




