Etiquetas:
El sábado fue un día de mucha actividad tanto dentro como fuera del recinto donde se llevan a cabo las negociaciones. Alrededor de 70.000 personas recorrieron las calles de Belém en lo que muchos coincidieron con describir como una movilización pacífica, colorida y festiva. El reclamo por justicia climática estuvo acompañado por un llamado a poner fin a los combustibles fósiles.
La de Belém (donde está teniendo lugar la COP) fue una de las más de 100 marchas que se realizaron en 27 países. Por primera vez desde 2021, una movilización en el transcurso de una cumbre del clima pudo tener las garantías de libertad de expresión para realizarse fuera del predio de Naciones Unidas.
Dentro de la COP, el ambiente estuvo un poco menos colorido. Las negociaciones están bastante estancadas, avanzando a paso lento, y preocupa cómo la presidencia de Brasil coordinará el trabajo para alcanzar resultados concretos.
Sobre los cuatro temas que no fueron incluidos en la agenda de trabajo, se espera que se publique un texto con un resumen de lo conversado en las consultas. El presidente de la COP30, André Correa do Lago, dijo que son las Partes (los países) las que decidirán qué quieren hacer luego con ello porque es un proceso dirigido por ellos.
Este domingo es el único día sin actividades dentro de la conferencia. Mientras algunos participantes aprovecharán para conocer Belém, otros continuarán trabajando en la previa a una segunda semana de definiciones técnicas y decisiones políticas que iniciará con la llegada de los ministros.




