Laura Aránega, psicóloga: «Para afrontar la ecoansiedad necesitamos generar redes y espacios donde cuidarnos»

Entrevistamos a la psicóloga especializada en las emociones que genera la crisis climática en el marco de las sesiones del nuevo grupo de apoyo online de Climática, que se celebrarán el 21 de mayo, 18 de junio y 16 de julio.
Laura Aránega, psicóloga: «Para afrontar la ecoansiedad necesitamos generar redes y espacios donde cuidarnos»
Foto: La psicóloga Laura Aránega en su consulta en Murcia. Cedida por la entrevistada.

La psicóloga Laura Aránega (Murcia, 1993) lleva años especializándose en las emociones que genera la crisis climática y sus consecuencias. En su consulta, tanto en la ciudad de Murcia como online, acompaña a quienes llegan deseando dejar a un lado el sufrimiento que les provoca conocer el estado actual del planeta y, lo que es peor, las previsiones de futuro.

Desde Climática, a través del ciclo de charlas mensuales, organizamos una sesión con Aránega, donde produndizamos en estos temas. Tras el interés que generó el encuentro, ahora ponemos en marcha un grupo de apoyo mutuo acompañado por la experta. Constará de tres sesiones online y en abierto. Para asistir a la primera hay que inscribirse aquí. Como previa, hemos hablado con ella de algunas de las cuestiones que se abordarán.

Antes que nada, ¿qué es la ecoansiedad? ¿Es una buena palabra para referirnos a esto?

Creo que la etiqueta «ecoansiedad» nos sirve para que la gente pueda identificar que existe, que es algo en concreto, podamos generar red y se puedan sentir parte de una comunidad que siente parecido, pero, sinceramente, no sé si me convence como concepto.

Entonces ¿cómo lo definimos?

Yo diría que son personas que tienen un malestar muy intenso, ya sea por síntomas ansiosos o por síntomas depresivos, pero que está asociado a la conciencia de la emergencia climática. Hay mucha gente a la que le ocurre esto, y ya sea una sintomatología u otra, lo que tienen en común es que la causa que lo dispara tiene unas características muy concretas, porque no está totalmente desadaptada en cuanto al contexto y requiere una atención especial.

¿Cómo se sienten las personas que lo sufren?

Lo que encuentro con mucha frecuencia es que son personas que se sienten muy incomprendidas en muchos entornos. Aun así, siento que hay mucho margen de mejora. La mayoría de la gente que empezó en terapia hace unos años ya está bien. La ecoansiedad, como otros problemas de tipo ansioso, tiene que ver con trabajar lo que hay debajo más que con el fenómeno en sí, pero para poder trabajar eso tienes que conocer el fenómeno en sí. Suele ocurrir que las personas que lo sufren no se han sentido comprendidas por profesionales, igual que no se han sentido comprendidas por su entorno o familia.

¿Y cómo lo afrontas tú en terapia?

Siempre empezamos hablando de ecoansiedad y acabamos hablando de patrones y temas propios que cambian mucho entre unas personas y otras. Se suele acabar hablando de ver cómo gestionar la vida, porque la ecoansiedad tiene que ver con que estamos conectadas con la vida y con lo que está ocurriendo, con la realidad del mundo.

¿Cual es el perfil de la gente que tiene ecoansiedad? 

Hay un sesgo de género claro: muchas mujeres. También hay más gente joven y alguna madre. Es algo que se activa mucho con la crianza.

Aparte de terapia ¿hay algo que se pueda hacer para estar mejor?

Parece que voy a hacer promoción de esto que vamos a empezar, pero es que a mí me parece muy interesante tener algo que sea una suerte de grupo de apoyo mutuo. De hecho, hace tiempo me planteé empezar algo así, pero es complicado generar grupos online a no ser que tengas ya una plataforma y una comunidad como tiene Climática. El generar red y poder estar conectadas con personas que se preocupan por esto, pero desde un lugar de cuidarnos, es algo muy interesante, porque veo que se repite bastante una respuesta fóbica hacia ciertos entornos a los que la gente se acerca precisamente por la preocupación por la emergencia climática, pero estar ahí les aumenta la ecoansiedad porque todo gira en torno a lo mal que está todo… Es difícil muchas veces sentir que dentro de ese espacio se están cuidando, y aumenta el malestar. Entonces, generar espacios, ya sea online, como vamos a hacer, o de otras maneras, donde se sientan escuchadas y entendidas es muy importante, porque hay gente que también tiene mucha dificultad para encontrar eso en su gente más cercana.

La ansiedad se suele definir como una respuesta desmesurada ante un peligro. El problema es que la amenaza que supone la crisis climática sí que es muy grave. Supongo que es importante tenerlo en cuenta.

El cómo se trabaja la ansiedad en muchos contextos tiene que ver con esto, con valorar hasta qué punto la respuesta del cuerpo está siendo adaptada a lo que hay en el entorno. Efectivamente, con la ecoansiedad, lo que hay en el entorno es muy grande y muy real, por eso en las personas que son más conscientes de los datos su cuerpo reacciona a una realidad que es enorme. Lo importante aquí es reconocer esto y no tratar de desconectar a la persona de la realidad como si no fuera para tanto, sino conectar a la persona con sus propias capacidades. Es muy similar a cómo trabajamos con el duelo, porque la realidad es enorme, es verdad, y el margen de acción que tengo es limitado y concreto. Es fácil, además, sentir que esta capacidad de acción es insuficiente porque estoy enfocada en el problema y no en mí. El trabajo es soltar mucho, dejar de fusionarnos con el problema y volver a poner el foco, porque estamos muy agarradas a lo que estamos viendo, a lo que podríamos hacer. Hay que mantenernos agarradas a lo que podemos hacer sin desconectarnos de nuestra propia vida.

¿Cómo ayudar a alguien que está pasando por esto?

Lo primero es no minimizar el motivo de su sintomatología y entender que estamos expuestos a una realidad que es muy difícil de gestionar. A partir de ahí sería una primera parte de compasión absoluta, no juzgar ni por un minuto, y luego lo que se hace en todos estos procesos: preguntarle qué necesita y cómo puedes apoyarla. Y que sea la propia persona la que pueda hacer este proceso de escucha y de ver qué necesita de ti como persona que la acompaña.

¿Hay algo en la ecoansiedad que pueda convertirse en una fortaleza para superarla?

Igual estoy sesgada, pero me da la sensación de que las personas que vienen con síntomas ansiosos o depresivos por la conciencia de la emergencia climática tienen una capacidad de profundizar que es un factor protector cuando empezamos terapia, porque ya llevan un trabajo hecho. Hay mucha capacidad de mirarse, de introspección, que en muchas otras personas que vienen por otros temas no veo. Me parece que esto beneficia, aunque, por otro lado, es lo mismo que les está haciendo sufrir tanto en algunos contextos.

*Actualizado 17-06-2026

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