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Las altas temperaturas se mantienen en buena parte de España. Este viernes, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha emitido un aviso especial por una inminente ola de calor, la segunda tras la experimentada entre el 21 y el 24 de junio. A partir del domingo 5 de julio los termómetros se dispararán, dejando temperaturas sofocantes en el cuadrante suroccidental, los valles fluviales y depresiones del interior peninsular. El episodio, que se extenderá al menos hasta el martes 7 de julio, obligará a extremar las precauciones ante un riesgo de incendio generalizado y un peligro acentuado para la salud pública.
En la actualidad, toda ola de calor está dopada por los efectos del calentamiento global. Como recoge el Índice de Cambio Climático de la organización científica Climate Central, el calor extremo que se vivirá este domingo en la España peninsular será al menos cinco veces más probables debido al cambio climático.

La configuración atmosférica que propiciará este episodio extremo obedece a un patrón cada vez más recurrente. Según detalla la agencia, la llegada de una potente dorsal anticiclónica sobre nuestro territorio interactuará con una dana (Depresión Aislada en Niveles Altos) situada al oeste de la península ibérica. Este cóctel meteorológico, sumado a la fuerte insolación propia de estas fechas, la alta estabilidad y la ausencia de vientos, favorecerá la expansión de una masa de aire extremadamente seca y cálida. Los efectos se dejarán sentir especialmente en el cuadrante suroccidental, el valle del Ebro, las depresiones del nordeste y los valles pirenaicos.
Noches «tórridas» y riesgo de incendios
Aunque el ascenso térmico comienza este mismo viernes, el domingo marcará el arranque oficial del evento en la península y Baleares. Según detalla Rubén del Campo, portavoz de la AEMET, el punto álgido del episodio se vivirá entre el domingo y el martes. Las máximas superarán los 38 ºC en amplias zonas, alcanzando e incluso superando los 42 ºC en el valle del Ebro y en áreas de Extremadura y Andalucía, como los valles del Guadiana y el Guadalquivir.
Fuera de la península, el archipiélago canario también sufrirá un episodio de calor intenso acompañado de polvo en suspensión (calima). Aunque la región no entra en el aviso especial de ola de calor, el domingo se superarán los 35 ºC en el sur de Tenerife, Gran Canaria y Fuerteventura. La situación será especialmente extrema en estas dos últimas islas, donde las máximas podrían alcanzar los 40 ºC. De hecho, la AEMET avisa de que en puntos de Gran Canaria, las temperaturas podrían no bajar de los 30 ºC en ningún momento del día.

Con este panorama, la AEMET advierte de un nivel de peligro importante durante las horas centrales del día para actividades al aire libre y para personas vulnerables, como personas mayores y pacientes con enfermedades cardiovasculares.
También preocupa los incendios forestales. El aviso de AEMET señala que el riesgo de fuego aumentará de forma generalizada hasta valores «muy altos». El déficit hídrico acumulado durante el mes pasado, las temperaturas extremas y el aumento de la inestabilidad —con probables tormentas secas y fuertes rachas de viento a partir del lunes— conforman un polvorín perfecto en áreas montañosas.
De cara al martes 7 y miércoles 8, la evolución en la posición de la dana arroja un alto grado de incertidumbre. Aunque se prevén descensos térmicos paulatinos por el oeste y el norte, el calor sofocante persistirá de forma terca en los valles fluviales del sur, el Ebro y el sureste.

