Etiquetas:
La borrasca Therese –la 19 de la temporada, récord desde que hay registros–, que lleva afectando a las islas Canarias desde la semana pasada, es el colofón de unos meses invernales marcados por el paso constante de frentes y continuas precipitaciones. El Hierro, La Palma, La Gomera, Tenerife y Gran Canaria han sido las más afectadas, sobre todo esta última. La lluvia, que no deja de caer sobre un suelo ya saturado por tanta agua, ha generado inundaciones, desprendimientos, cortes de luz y de carreteras, núcleos poblacionales aislados, desalojos y cancelaciones de eventos de carnaval, vuelos y barcos. El agua, además, ha dejado una treintena de presas de Gran Canaria rebosando. Aun así, a pesar de la magnitud del evento, hasta el momento no ha habido que lamentar grandes daños personales.
En Gran Canaria, la cantidad de lluvia caída en algunas zonas de la isla el martes por la mañana hizo activar la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME), al igual que en Tenerife, donde un aviso rojo de la AEMET durante la noche para la zona norte de la isla hizo que el Gobierno de Canarias enviase una alerta del sistema ES-Alert, un mensaje que no se produjo en Gran Canaria y mucha gente ha criticado.
Una treintena de presas llenas
El impacto hídrico de Therese desafía cualquier registro reciente, tanto por intensidad como por duración. En La Gomera, las grandes presas se han llenado. En Gran Canaria, donde en enero grandes embalses como Chira apenas superaban el 8% de su capacidad y otros se declaraban técnicamente vacíos, el escenario actual es irreconocible. Desde el pasado viernes, han entrado en el sistema insular de Gran Canaria la asombrosa cifra de 18 millones de metros cúbicos de agua.
En cumbres de La Palma y centro de Gran Canaria se han acumulado hasta más de 700 litros por metro cuadrado durante todo el episodio, según datos facilitados por AEMET. Esta inyección masiva ha llevado al límite absoluto de su capacidad a 32 presas de Gran Canaria, que desbordan por sus aliviaderos en una estampa que hacía décadas que no se producía. «Estamos ante unas circunstancias históricas en cuanto al volumen de agua caída y la afección sobre el territorio insular», ha explicado el presidente de la corporación insular, Antonio Morales.
Carreteras cortadas, desalojos y despredimientos
Actualmente, Gran Canaria continúa en emergencia por riesgo de inundaciones pluviales, mientras que Tenerife, El Hierro, La Palma y La Gomera están en alerta. Las islas de Fuerteventura y Lanzarote se encuentran en situación de prealerta. Desde el inicio del temporal el pasado miércoles y hasta ayer por la tarde, el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES 112) ha gestionado 1.783 incidentes a lo largo de todas las islas.
La orografía grancanaria, incapaz de absorber semejante diluvio, ha canalizado el desastre hacia los barrancos y vías de comunicación. El recuento de daños materiales es extenso y continuado. Las imágenes de desprendimientos de laderas, palmeras caídas y desbordamientos se suceden todavía a pesar de que las lluvias han disminuido.
La red viaria de Gran Canaria ha sido la más afectada, con una veintena de carreteras cortadas al tráfico por hundimientos, desprendimientos, cascadas imprevistas y acumulación de lodo. Además, se han producido diversos desalojos o confinamientos en diversas islas.
Desde la tarde de ayer y también para este miércoles, se ha decretado la suspensión de las clases presenciales en varias islas, el transporte sanitario no urgente, eventos deportivos y actos del carnaval de Maspalomas (cuya gran cabalgata ya se aplazó el pasado sábado). Además, la operatividad de los transportes se ha visto afectada en los últimos días.
Desde el punto de vista meteorológico, el paso de Therese ha puesto sobre la mesa el debate de la predicción de fenómenos extremos. Los avisos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) han estado activos con antelación, pero la naturaleza errática y la explosividad de esta borrasca demuestran lo complejo que resulta predecir con exactitud milimétrica un evento de estas proporciones.
Las autoridades lanzan ahora un mensaje vital y unánime a la población: el peligro no acaba cuando deja de llover. La saturación del terreno mantiene intacto el riesgo de desprendimientos masivos y el agua que baja de las cumbres seguirá alimentando el caudal de los barrancos durante días.
Durante la jornada del miércoles, el centro de la borrasca estará muy cerca de las islas, lo que implica que las lluvias puedan ser desorganizadas y localmente importantes. El nivel de emergencia en Tenerife ha bajado durante la mañana al nivel 1, mientras que Gran Canaria lo mantiene en el nivel 2. Si bien se espera que el episodio remita durante el día de hoy, en estos momentos, la AEMET mantiene activos avisos amarillos en la mitad inferior de Gran Canaria y Tenerife, y la totalidad de La Palma, El Hierro y La Gomera.





Suport a dos activistes que seran jutjats per una acció simbòlica en defensa del riu Siurana.
Les organitzacions ecologistes de Tarragona, entre les quals està GETE-Ecologistes en Acció, hem denunciat des de fa molt temps el transvasament que ha extret fins al 90% del cabal del riu Siurana a l’embassament de Riudecanyes.
El 2017, dos activistes de GEPEC-EdC van fer una una acció simbòlica de retorn d’aigua al riu Siurana i ara s’enfronten a penes de presó i multes de més de 7.000 euros. Una demanda totalment desproporcionada que busca silenciar la mobilització en defensa del riu.
El judici, després de tres ajornaments des de 2023 per qüestions de l’administració, anava a tenir lloc el 12 de març. De nou, en un exercici de maltractament judicial, han tornat a ajornar el judici sense data.
el 2017, unes cinquanta persones es van reunir a la presa, el punt on es deriva l’aigua cap a Riudecanyes, per a dur a terme una acció simbòlica i retornar l’aigua al curs natural del riu. Aquesta actuació va motivar la denúncia de la Comunitat de Regants de l’embassament de Riudecanyes, que ara sol·licita penes de més de quatre anys de presó i sancions econòmiques que superin els 7.000 euros. GEPEC-EdC i la Plataforma Pel Riu Siurana, de la qual formem part en Ecologistes en Acció, consideren que aquesta sol·licitud és “desproporcionada” i cerca “castigar la dissidència” en lloc d’abordar el veritable problema de l’aigua del Priorat.
Turcón propone reforzar la protección de los barrancos como infraestructuras clave frente al cambio climático.
Barrancos: elementos clave para la resiliencia del territorio.
Los ecologistas han presentado un conjunto de propuestas en el marco de la consulta pública previa a la elaboración del nuevo Reglamento Integrado del Dominio Público Hidráulico de Canarias, impulsado por el Gobierno de Canarias (Consejería de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas). Consideran en sus aportaciones que esta actualización normativa representa una oportunidad para adaptar la gestión del agua en Canarias a los desafíos actuales, como el cambio climático, el incremento de fenómenos meteorológicos extremos y la degradación de los ecosistemas tan denigrados por intervenciones no adecuadas.
En este contexto, Turcón quiere destacar el papel fundamental de los barrancos en Canarias, no solo como cauces hidráulicos, sino como auténticas infraestructuras climáticas y agroecológicas que conectan ecosistemas, protegen suelos agrícolas y contribuyen a la resiliencia de los asentamientos humanos, como elemento propio e histórico del devenir de un territorio biodiverso y fragil.
El colectivo subraya que los barrancos desempeñan funciones esenciales como el drenaje natural del territorio, la laminación ante avenidas, la regulación hidrológica y la conectividad ecológica. Por ello, defiende que deben ser reconocidos explícitamente en el nuevo reglamento como estructuras estratégicas para la adaptación al cambio climático.
Asimismo, insisten en la necesidad de avanzar hacia una gestión integrada del agua y del territorio, que incorpore la planificación hidrológica, territorial, agrícola y ambiental bajo un enfoque común, como componentes de cohesión y señas de pertenencia geográfica y territorial.
Propuestas para una gestión más eficaz y sostenible
Entre las principales propuestas presentadas, destacan:
El reconocimiento de los barrancos como infraestructuras territoriales clave para la resiliencia climática.
El refuerzo de la cooperación entre administraciones (Gobierno, cabildos y ayuntamientos).
La posibilidad de que los municipios impulsen proyectos de restauración ecohidrológica.
La incorporación del concepto de cauce ecológico, entendido como el espacio necesario para garantizar el funcionamiento natural de los barrancos.
La integración del ciclo natural y urbano del agua, fomentando soluciones como los sistemas urbanos de drenaje sostenible (SUDS).
La promoción de proyectos susceptibles de financiación climática europea dentro de una red trasnacional de conservación.
La simplificación administrativa, con plazos máximos de tres meses para resolver iniciativas municipales.
Además, se plantea en el documento la necesidad de reevaluar determinadas infraestructuras hidráulicas cuando estas afecten al funcionamiento ecológico de los cauces.
Una oportunidad para recuperar y dar vida a los barrancos de Gran Canaria
Turcón concluye que la incorporación de estas propuestas en el nuevo reglamento permitiría avanzar de forma decisiva en la protección y restauración de los barrancos del archipiélago.
En particular, señalan que estas medidas pueden ser clave para garantizar los cauces ecológicos del Barranco de Los Cernícalos y del Barranco de Azuaje, así como para impulsar la recuperación ambiental del Barranco de La Mina como elemento intrínseco de un corredor verde, dentro de unos espacios de alto valor ecológico y patrimonial para Gran Canaria, que bien merece un esfuerzo institucional que salvaguarden y conserven estos ecosistemas vitales.
Los ecologistas confían en que el Gobierno de Canarias tengan en cuenta estas aportaciones para construir un marco normativo más ambicioso, coherente y adaptado a los retos ambientales actuales.