Daniel Rodrigo-Cano: «La estrategia para comunicar el cambio climático es el humor»

Charlamos con el director de 'Hablando en Clima', un 'podcast' mensual difundido a través de la radio de la Universidad de Sevilla.
Daniel Rodrigo-Cano: «La estrategia para comunicar el cambio climático es el humor»
Foto: El investigador y educador ambiental Daniel Rodrigo. CEDIDA

Esta entrevista se publicó originalmente en el Magazine 2025. Puedes conseguir tu ejemplar aquí.

Por muy serio que sea el tema, es difícil hablar con Daniel Rodrigo-Cano sin una risa de por medio. A veces, las grandes soluciones están alojadas –además de en el sentido común– en el sentido del humor. Y es, ciertamente, muy serio de lo que hablamos en esta entrevista. Nada más comenzar, en una conversación telefónica, dice algo contundente: en el Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática propuesta por el Gobierno no se menciona en ningún momento la importancia de la comunicación.

“Casi siempre que se habla de comunicar el cambio climático es para hablar de desinformación”, analiza el investigador y director del podcast Hablando en Clima, un proyecto de la Universidad de Sevilla cuyo objetivo es dotar de herramientas a la población para detectar bulos y desmentirlos. Ahora, en esta nueva temporada, el propósito va más allá: comunicar, además, lo que se hace bien.

¿Cómo surge el podcast?

La idea surge más o menos hace año y medio. Analizando la programación de RadiUs, la radio de la Universidad de Sevilla, comprobamos que no existía ningún podcast que hablara de cambio climático. Así que, desde el grupo de investigación Diálogos, de Periodismo, decidimos que podíamos ponerlo en marcha desde el enfoque de la comunicación del cambio climático y, en concreto, desde los bulos.

No los he escuchado todos, pero he escuchado uno y…

Bueno, has escuchado uno porque salías tú.

Y ni siquiera por eso, porque salía Alejandro Sanz. 

[Muchas risas].

Pero voy a eso, al humor. Aunque las entrevistas son serias, el arranque es divertido. ¿Funciona el humor para comunicar el cambio climático? ¿Es una buena estrategia en este contexto?

Bueno, yo tengo que decir que es la estrategia. Las dos últimas investigaciones que he hecho con el profesor Álex Fernández Muerza van en esa dirección. Por un lado, hemos analizado las viñetas; y, por otro, hemos preguntado a personas expertas en comunicación sobre el cambio climático si consideraban que el humor era uno de los elementos fundamentales para comunicarlo. En el análisis de las viñetas queda claro que es el mejor elemento para contarlo alejado del negacionismo, y el que más acerca las posturas entre elementos de polarización.

En la otra investigación, todos los expertos y expertas están de acuerdo en que el humor es el camino, la mejor fórmula para comunicar el cambio climático. Lo que pasa es que yo no soy cómico, ojalá fuera capaz de hacer eso que hace el podcast Esto se acaba. Con entrevistas a diferentes especialistas es más complicado meter el humor, aunque bueno, lo intentamos también con las intervenciones de Nuria Sánchez-Gey y Nuria Cuberos.

Aunque lo puede escuchar todo el mundo, ¿piensan de una manera más concreta en la comunidad universitaria? 

Sí. De hecho, intentamos intercalar investigadores y docentes universitarios con otros profesionales.

¿Reciben algún feedback del alumnado? 

No, del alumnado cero. El alumnado no participa en nada. No suelen dar reporte de nada si no es obligatorio.

Ahí entramos también en la falta de formación sobre cambio climático en las universidades.

[Más risas]. 

Deberíamos introducir todas las preguntas y respuestas con risas, ¿no?

Sí, sí. Incluso en esta. El último artículo que hemos publicado Sera Huertas y yo en Climática iba sobre esto: en el marco del Pacto de Estado para la Emergencia Climática no se ha hablado nada de educación ambiental; y una de las exigencias que planteamos era que hubiera asignaturas de cambio climático en todas las carreras, en todas las titulaciones. Es que es básico. Si queremos hacer algo distinto, tenemos que plantear algo distinto. Dicho esto, me consta que María García, la presidenta de APIA –Asociación de Periodistas de Información Ambiental–, está yendo a muchos eventos. 

Hay un máster de comunicación en la Universidad Pompeu Fabra Fabra donde sí se habla de de comunicación sobre el cambio climático. Y este año en la Facultad de Comunicación de Sevilla tienen la suerte de que en la asignatura de periodismo de especialización, de periodismo científico, les ha tocado como profesor a Rogelio Fernández Reyes, que es una de las personas que más sabe de cambio climático. Participa con la Universidad de Colorado en el análisis de la cobertura mediática que se hace sobre cambio climático a nivel mundial. Por lo que se va a hablar mucho de ese tema.

Pero es una optativa. 

Sí, es una reclamación que hacemos, necesitamos un currículum de materia climática. Es necesario. Tenemos que hablar de ese tema sí o sí en las facultades, desde Secundaria como mínimo. Como eje central. Pero no es así.

¿En los colegios, pese a la LOMLOE, que incide en ello, se hace algo más o es más o menos igual? 

En los colegios nos encontramos con profesores que hacen un poco de llanero solitario. Si está el profe ahí y tiene implicación, se hace el proyecto un año. Pero si se va a otro sitio, el cole se queda sin el proyecto porque se lo lleva el docente. Es decir, no hay una continuidad. Y ese es uno de los problemas que tiene este tipo de proyectos. No es como matemáticas, claro, que se da sí o sí. Es decir, tiene que haber un currículum que ponga en el centro la emergencia climática, no que sea algo tangencial.

Con la dana, mucha gente descubrió los bulos sobre el cambio climático. ¿Cree que ha habido un antes y un después en ese intento por comunicar mejor? 

¿No es la desinformación inherente al periodismo? ¿Cuánto tiempo ha estado Mbappé fichado por el Real Madrid? ¿Durante cuántos veranos era inminente? El problema de la desinformación sobre el cambio climático es que llega porque se quiere desestabilizar las instituciones y afecta a la seguridad de las personas. Y mucho está vinculado al movimiento trumpista anticiencia. Ese es el gran problema que estamos viviendo.

Dicho todo esto, creo que magnificamos en exceso el tema de la desinformación y lo digo en serio. No nos centramos tanto en la información veraz y contrastada y la buena que se hace. Hay gente haciendo cosas chulísimas por ahí y nos centramos muchas veces en la desinformación y no en la información. Y eso es lo que queremos contar en esta segunda temporada, centrarnos en proyectos interesantes. Frente a quienes nos cuentan mentiras, tenemos la verdad y, además, esta verdad funciona. 

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  1. ATXE, sin desmerecer a nadie, es sobresaliente en contar el cambio climático en clave de humor.
    La falta de formación sobre cambio climático en las universidades es vergonzoso; pero como el dinero del contribuyente se dedica hoy día a armamento para cumplir con las exigencias de la organización terrorista OTAN en detrimento de lo público, las universidades, como todo lo público, están en situación precaria (y parece ser que a nadie, ni a la juventud, le preocupa). Tengo entendido que casi todas las universidades públicas se ven obligadas a aceptar la financiación, en mayor o menor medida, del enemigo de lo público, es decir, de la dictadura capitalista. Lo último que podemos esperar de los financiadores es que se autoinculpen de la destrucción del Planeta y del cambio climático.
    Si las universidades no informan del primer problema que tenemos en el mundo, de que es causado por la dictadura del capital y por su indispensable colega el consumismo irresponsable e inconsciente, ¿dónde van a formar: en el bar, en el mercadona, en los medios de comunicación cebados por estos regímenes occidentales que se autodenominan «democracias liberales» y que han llevado al Planeta y a sus criaturas a la UVI, a los holocaustos, a los genocidios, al envenenamiento?
    ———————————-

    El ecopostureo dejará de ser rentable a las empresas: tres finalistas optan al premio Eco Bling-Bling
    Los premios satíricos al postureo verde de las empresas están en su última fase: la votación popular en línea termina el 30 de marzo. Entre los tres finalistas se encuentran MSC Cruceros, Abanca y ZARA.
    El 7 de abril se conocerá al ganador final. Todo apunta a que este certamen de denuncia satírica se convertirá en un clásico anual.
    El premio pone de relieve el derecho de la ciudadanía a estar informada para tomar sus decisiones de consumo y señala la tendencia de las empresas a exagerar cambios triviales y presentarlos como avances relevantes para impulsar sus ventas.

    «El ecopostureo dejará de ser rentable a las empresas: tres finalistas optan al premio Eco Bling-Bling
    Los premios satíricos al postureo verde de las empresas están en su última fase: la votación popular en línea termina el 30 de marzo. Entre los tres finalistas se encuentran MSC Cruceros, Abanca y ZARA.
    El 7 de abril se conocerá al ganador final. Todo apunta a que este certamen de denuncia satírica se convertirá en un clásico anual.
    El premio pone de relieve el derecho de la ciudadanía a estar informada para tomar sus decisiones de consumo y señala la tendencia de las empresas a exagerar cambios triviales y presentarlos como avances relevantes para impulsar sus ventas.
    Se abre la última fase de los Premios Eco Bling-Bling, una iniciativa impulsada por Ecologistas en Acción en colaboración con las asociaciones de consumidores ModeON, CECU y Unió de Consumidors de Catalunya. Estos premios nacen para desenmascarar la falsedad de las empresas que presumen de su compromiso medioambiental cuando en realidad, en palabras de las organizaciones, “es puro ecopostureo”. Hasta el 30 de marzo se abre un formulario para la votación popular. En la primera fase de los premios el público ha nominado a sus “empresas mentirosas” favoritas, a partir de las cuales el equipo de juristas y asociaciones colaboradoras ha seleccionado tres finalistas para optar al premio: MSC Cruceros; Abanca y Zara».

    Precisamente Zara, primera fortuna del país, que está cooperando con Israel en el genocidio contra el pueblo palestino y la más contaminante ya que lo transporta todo por vía aerea….
    Mercadona, otro que tal: 5ª fortuna del país, del opus dei (una persona coherente que conozca a fondo a esa secta no debería favorecer a ninguno de sus miembros) y parece que no existiera otro supermercado en el país. La juventud y no tan jóvenes no conocen el nombre de las calles de su ciudad, como referente en lugar de citar la calle oirás que citan continuamente al mercadona.
    Hemos devenido en unos imbéciles y tenemos bien merecido lo que tenemos.
    Salvo una minoría de chavalas y chavales jóvenes que luchan por un mundo más justo y que necesitan más que nunca nuestro apoyo en esta ciénaga en la que se ha convertido el mundo ante nuestra pasividad.

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