Etiquetas:
El Consejo de Ministros ha dado luz verde este martes al II Plan de Acción de Economía Circular, una hoja de ruta con 105 medidas y una inversión estimada de 1.884,89 millones de euros destinada a cambiar la forma en que se producen y consumen bienes en España, con efectos directos en el empleo, la industria y el día a día de la ciudadanía.
Las medidas se organizan en cinco ejes de actuación y tres líneas transversales, siguiendo la estructura de la Estrategia Española de Economía Circular para 2030 y dando continuidad al primer plan de acción.
Cambiar cómo se fabrica y cómo se compra
El eje de producción pone el foco en el ecodiseño y el rediseño de procesos y productos para reducir impactos sobre el clima, la biodiversidad y la contaminación. El objetivo es fabricar bienes más duraderos, reparables y reciclables, reducir el uso de materias primas no renovables y limitar la presencia de sustancias nocivas.
En el ámbito del consumo, el plan apuesta por impulsar hábitos más responsables y compatibles con los límites del planeta. Aquí, además del papel de las personas consumidoras, se subraya la capacidad transformadora de las administraciones públicas a través de la compra pública ecológica.
La gestión de residuos vuelve a situar la prevención en el centro, priorizando la reducción, la reparación y la reutilización antes del reciclaje. Como novedad, el plan incorpora una dimensión internacional, orientada a promover una gestión de residuos que proteja la salud humana y los ecosistemas más allá de las fronteras nacionales.
Menos extracción y mejor uso del agua
Otro de los pilares del II PAEC es el impulso a las materias primas secundarias, con el objetivo de reincorporar materiales procedentes de residuos al ciclo productivo. Esta estrategia busca reducir la dependencia de recursos externos, reforzar la autonomía estratégica y mejorar la competitivdad de la industria española.
El quinto eje, el de reutilización y depuración del agua, promueve un uso más eficiente y sostenible de este recurso, compatible con la conservación de los ecosistemas acuáticos y las necesidades económicas y sociales.
Empleo y enfoque social
El plan incorpora además medidas transversales en cuatro ámbitos clave: gobernanza, para reforzar la coordinación institucional; transición justa, al considerar la economía circular como una fuente de empleo y transformación laboral; reto demográfico, como desafío estructural del desarrollo territorial; y género, con el objetivo de asegurar impactos positivos en la salud y condiciones laborales.
El Ejecutivo destaca que la economía circular es una pieza «clave» del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, por su capacidad de aplicación transversal en todos los sectores productivos. Más allá de la urgencia ambiental, el Gobierno defiende el plan como una oportunidad económica para modernizar la industria, crear empleo de calidad y avanzar hacia un modelo más resiliente.




