Fracasa el tercer intento de prohibir la pesca de la anguila y la angula ante la negativa de las comunidades autónomas

La anguila europea y su alevín, la angula, no entrarán en el Catálogo Español de Especies Amenazadas como pretendía el Ministerio de Sara Aagesen. La comunidad científica lleva décadas reclamando frenar su pesca y comercialización, entre otras medidas.
Fracasa el tercer intento de prohibir la pesca de la anguila y la angula ante la negativa de las comunidades autónomas
Ejemplares de angula europea ('Anguilla anguilla'). Actualmente, la llegada de estos alevines a las costas españolas ha caído por debajo del 10% respecto a niveles de hace décadas. Foto: AZTI.

Sucedió lo que se temía. La anguila europea (y por tanto, la angula) se podrá seguir pescando y comercializando en las regiones que así lo decidan. El Comité de Flora y Fauna, reunido durante la mañana de este martes a petición del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, ha rechazado incluir a esta especie en el Catálogo Español de Especies Amenazadas del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial bajo la categoría de «en peligro de extinción».

Ante esta situación, el Ministerio ha optado por no elevar la propuesta al siguiente nivel, que era la Comisión Estatal para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad, donde se formaliza la modificación del catálogo y se publican las normas que regulan la protección. En su lugar, se creará un grupo de trabajo a petición de algunas regiones para elaborar más estudios antes de tomar una decisión. El objetivo es «analizar en profundidad las causas del descenso poblacional, evaluar los resultados de la implementación de los planes de gestión existentes que tendrán que compartir las administraciones autonómicas y estatales, y evaluar posibles medidas adicionales de conservación», señalan fuentes del Ministerio.

La Comunidad Valenciana, Asturias, Galicia, Cantabria, Murcia y Baleares han votado en contra, mientras que Andalucía, Cataluña, Euskadi, Navarra, La Rioja, Extremadura, Aragon, Castilla y León, Madrid y Castilla La Mancha no se han posicionado a expensas de lo que resulte de los futuros estudios de ese grupo de trabajo y posterior debate.

Para las regiones contrarias a la prohibición, la declaración de «en peligro de extinción» era vista como una medida desproporcionada que castiga a un sector pesquero legal y controlado, con el riesgo añadido de que el vacío legal sea ocupado por el mercado negro y el furtivismo. También se argumentaba que la prohibición total no era la solución si no se abordan otros factores como la contaminación de las cuencas o los obstáculos físicos en los ríos (presas).

Desde el sector científico, sin embargo, la postura es tajante. Como recordaba recientemente el Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES), la situación es de «peligro crítico». Cualquier captura, por pequeña que sea, aleja la posibilidad de recuperación de una especie cuyo ciclo de vida —que incluye un viaje de ida y vuelta hasta el Mar de los Sargazos— sigue siendo uno de los mayores misterios de la naturaleza.

Actualmente, algunas comunidades ya tienen establecidas vedas. Andalucía prohíbe su pesca desde 2010, y País Vasco hizo lo propio para esta temporada ante el mal estado de la población de la especie.

Fuentes del Ministerio explican que el objetivo de la iniciativa era reforzar la protección de la especie ante el acusado declive que viene registrando en las últimas décadas. Así, lamentan que las comunidades autónomas desoigan «de nuevo el criterio científico y la evidencia del alarmante declive de la especie«, y reafirman su compromiso «con la protección de la biodiversidad y con el impulso de medidas eficaces que aseguren la conservación a largo plazo de las especies amenazadas, en colaboración con las administraciones competentes y el sector científico».

Una oportunidad perdida

Lo que hacía diferente a esta convocatoria frente a los (también) intentos fallidos de 2020 y 2024 era el cambio de estrategia del Ministerio. Esta vez, la propuesta no llegó solo avalada por los múltiples informes científicos que certifican un desplome del 90% en la llegada de angulas, sino con un escudo mediático y cultural: la campaña «Angulas no, gracias» junto a una decena de chefs.

La alianza con Euro-Toques España ha buscado desactivar el principal argumento de quienes se oponen a la veda: la supuesta demanda social y el prestigio gastronómico del producto. Al ver a cocineros de la talla de Andoni Luis Aduriz, Joan Roca, Elena Arzak, Maca de Castro o Ángel León renunciar públicamente a este pez, el debate ha dejado de ser una cuestión de «ecologistas contra pescadores» para convertirse en un pulso sobre la responsabilidad ética de una generación frente a la extinción de una especie milenaria.

La supervivencia de la Anguilla anguilla ya no depende solo de su capacidad de resistencia biológica, sino que pasa por un control estricto a su pesca y comercialización. Como sentenciaba la campaña de los chefs, la extinción es el único coste que la biodiversidad española no puede permitirse.

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