El Gobierno lanza un mapa para localizar los refugios climáticos del país

Hasta el momento hay 1.121 refugios contabilizados. Esta iniciativa irá acompañada de una inversión de 10 millones de euros para financiar nuevos refugios, incluyendo centros educativos.
El Gobierno lanza un mapa para localizar los refugios climáticos del país
Foto: mapa de la red de refugios climáticos.

A partir de este lunes, España cuenta oficialmente con un mapa con todos los lugares, tanto públicos como privados, donde se puede ir a resguardarse del calor. Hasta el momento, hay registrados 1.121 refugios climáticos, de los cuales 899 son interiores y 210 exteriores. La mayoría (980) son de titularidad pública, mientras que el resto (141) son privados. Cualquier espacio que se quiera sumar a la iniciativa puede hacerlo cumpliendo unos requisitos mínimos.

La llamada Red Nacional de Refugios Climáticos se enmarca dentro del Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática anunciado en septiembre del año pasado. El acto de presentación fue clausurado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. «Lo que estamos viviendo no es una sucesión de episodios aislados; es la expresión más dolorosa de una emergencia climática que hace de los incendios de sexta generación más voraces y de las olas de calor más frecuentes», señalaba el jefe del Ejecutivo, remarcando que «la emergencia climática mata y por eso no basta con atender las consecuencias, tenemos que reducir sus causas y anticiparnos a sus efectos».

La mayor parte de los refugios que figuran en el mapa [que se puede consultar aquí] son sedes de organismos públicos con un horario limitado. En Canarias, por ejemplo, hay contabilizados nueve refugios, todos públicos. Uno de ellos es la sala de espera de la Oficina de Extranjería en Las Palmas de Gran Canaria, que solo permanece abierto hasta las 14:00 de lunes a viernes, un horario que se repite en gran parte de los refugios públicos del mapa.

También se consideran refugios climáticos los centros comerciales (como El Corte Inglés o FNAC). El Gobierno tiene en su red un total de 19 espacios comerciales, todos en el País Vasco y Cataluña. Esta última aglutina la mitad de todos los refugios que hay en España con 545, de los cuales 442 son interiores y 97 exteriores.

Los 180 espacios públicos que gestiona el Gobierno, según ha confirmado el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), estarán operativos este verano y cada año entre el 15 de mayo y el 30 de septiembre.

Junto con el mapa, el MITECO ha lanzado una Guía para la Red de Refugios Climáticos para servir de referencia a todas aquellas empresas, asociaciones o centros que quieran sumarse a la iniciativa. Según el documento, un refugio debe tener unos mínimos: acceso libre y gratuito; cumplir la normativa vigente en materia de accesibilidad universal y seguridad para personas con discapacidad; estar a una temperatura adecuada para combatir el calor extremo; contar con espacio de descanso, como asientos y zonas de estancia; ofrecer agua potable gratuita; y disponer de baños accesibles y gratuitos.

Inversión para nuevos refugios y un panel asesor

Durante su intervención, Pedro Sánchez criticó las posturas de “algunos representantes de la Comunidad de Madrid” que minimizan el impacto de las olas de calor en el ámbito educativo, señalando que «con temperaturas de 30 ºC en un aula no se puede estudiar ni aprender con normalidad». Para abordar esta problemática, recordó la movilización de más de 1.000 millones de euros de los fondos europeos de recuperación para rehabilitación energética, sumados a 200 millones aprobados recientemente para la climatización de centros escolares.

Para consolidar la Red Nacional de Refugios Climáticos, Sánchez anunció la inyección de 10 millones de euros en ayudas destinadas a financiar nuevos refugios locales, combinada con una partida adicional de 9 millones de euros destinada a consolidar infraestructuras verdes y fomentar la renaturalización urbana.

En materia institucional, el presidente anunció que el Consejo de Ministros aprobará este martes la creación del Panel Científico de Acción frente a la Emergencia Climática, un órgano consultivo e independiente formado por investigadores de primer nivel. Su cometido será evaluar las políticas públicas, anticipar riesgos y guiar las decisiones gubernamentales con base en evidencias científicas y datos.

Para concluir, el presidente del Gobierno reiteró su invitación a las fuerzas políticas, administraciones públicas y agentes sociales para sumarse al Pacto de Estado frente a la emergencia climática. «Esta batalla no la vamos a ganar solo desde el Ejecutivo; la ganará un país unido y una sociedad consciente de que está en juego proteger su territorio, su futuro y la vida de la gente», concluyó.

Más allá del calor

El evento de presentación de la red de refugios comenzó abordando los desafíos técnicos y sociales que plantea la adaptación de los entornos urbanos. Especiales e investigadores presentes coincidieron en que la red de refugios debe evaluarse bajo tres ejes indispensables: la dimensión climática y el confort térmico, la perspectiva social de acceso y la gobernanza multinivel. Además, se subrayó que los refugios deben trascender la atención a la emergencia puntual para integrarse en una transformación urbana profunda que reduzca el asfalto y rehabilite el parque de viviendas.

En el ámbito municipal, la alcaldesa de Vitoria-Gasteiz, Maider Etxebarria, expuso la experiencia de su municipio, que concibe la protección como un sistema interconectado y no como espacios aislados. «En Vitoria no consideramos un refugio climático como un espacio aislado, sino como un punto que tiene que ir unido a otros puntos creando red», señaló la regidora, detallando que la ciudad cuenta con 29 refugios interiores y 211 exteriores conectados a través de corredores verdes y apoyados en herramientas de inteligencia artificial para facilitar el desplazamiento de los colectivos más vulnerables.

En esta misma línea, Fermín Montequín, responsable de Operaciones de Infinito Delicias, enfatizó la dimensión comunitaria de estos espacios, indicando que el objetivo final es «convertirse en una infraestructura social, fortalecer las relaciones de proximidad con la gente y generar nuevas formas de participación».

Por otro lado, los especialistas insistieron en ampliar el enfoque más allá de las altas temperaturas. Una cuestión que introdujo Rubén del Campo, portavoz de la Aemet, al plantear cómo la red puede dar respuesta a problemas derivados como el empeoramiento de la calidad del aire a causa de los incendios. Recogiendo esta premisa, Dominic Royé, investigador Ramón y Cajal, propuso «aprovechar la idea de los refugios climáticos y ampliarlos a múltiples riesgos climáticos». Así, detalló, estas infraestructuras no solo darían respuesta al calor extremo, sino también a la «contaminación, eventos extremos de todo tipo e incluso para incendios», funcionando como espacios seguros en días en los que el aire exterior es perjudicial por el humo

Finalmente, Carmen Sánchez-Guevara, investigadora y coordinadora del proyecto europeo Horizon 2020 COOLTORISE, puso el acento en la urgencia estructural de repensar el entorno construido en lugar de depender únicamente de parches temporales. «Un refugio suena a un momento de emergencia, pero hay que pensar también en transformar las ciudades», reclamó durante su intervención, para lo cual fue rotunda: «Hay que levantar muchísimo asfalto». Asimismo, instó a evaluar la rehabilitación de las viviendas cruzando los datos con proyecciones climáticas, alertando de una desconexión en la planificación a largo plazo: «Estamos rehabilitando edificios que queremos descarbonizar para 2050, pero no sabemos si bajo el escenario de 2050 esos edificios proveerán de confort pasivo a sus ocupantes».

Si te gusta este artículo, apóyanos con una donación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Siguiente artículo

Artículos relacionados