Nueva Zelanda triplica el impuesto a los turistas

El impuesto, que llega a los casi 64 dólares, entró en vigor este martes para ayudar a sufragar el mantenimiento de los servicios públicos y el patrimonio nacional.
Nueva Zelanda triplica el impuesto a los turistas
La nueva tasa turística entró en vigor este martes en Nueva Zelanda. Foto: IMAGO IMAGES / REUTERS

Etiquetas:

El nuevo impuesto a los turistas en Nueva Zelanda, que casi triplica el anterior, hasta los casi 64 dólares, entró en vigor este martes para ayudar a sufragar el mantenimiento de los servicios públicos y la conservación del patrimonio nacional entre críticas de que haga descender el turismo.

Desde ahora, los visitantes que lleguen al país oceánico deberán abonar 100 dólares neozelandeses (63,4 dólares estadounidenses o 56,9 euros) por la Tasa de Conservación y Turismo de Visitantes Internacionales.

La nueva tarifa, que fue anunciada el pasado 3 de septiembre, contrasta con los 35 dólares neozelandeses (22,2 dólares estadounidenses o 19,9 euros) que se pagaban hasta el lunes.

El Gobierno neozelandés defiende que este impuesto representa menos del 3% del promedio del gasto por visitante, y en septiembre justificó que ayudará a cubrir parte del coste que el turismo supone para el país, mientras desde la asociación independiente Industria del Turismo Aotearoa se teme que ahuyente a visitantes.

Cerca de 4,9 millones de turistas visitaron Nueva Zelanda en 2023 y aportaron a la economía alrededor de 11.000 millones de dólares neozelandeses (6.829 millones de dólares estadounidenses o 6.177 millones de euros), según datos oficiales.

Si te gusta este artículo, apóyanos con una donación.

€

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Siguiente artículo

Artículos relacionados

El trabajo del futuro: un reto climático

"La lucha política debe venir con un proyecto de futuro, y es aquí donde no caben todos los empleos, ni el modelo laboral actual basado en la explotación incesante de recursos naturales dentro de un planeta finito", reflexiona la autora.