Cadáveres, canibalismo y ratas en una granja de cerdos de Teruel

El colectivo animalista ARDE denuncia ante la Fiscalía a una granja de Castellote (Teruel) por maltrato animal. Su actual propietario asegura haberla adquirido a finales de noviembre, y reconoce a 'Climática' la existencia de algunos de los problemas denunciados.
Cadáveres, canibalismo y ratas en una granja de cerdos de Teruel
Cerdo abscesos de grasa, pus y heridas en la granja de Castellote, Teruel. Foto: ARDE.

Abscesos de grasa, canibalismo, hernias, cadáveres, ratas, bebederos infectados, patadas… Una vez más, el colectivo animalista ARDE (Animal Respect and Defence for the Environment) denuncia atrocidades en una explotación porcina. En esta ocasión, en una granja de engorde de cerdos, situada en Castellote (en la comarca de Maestrazgo, Teruel), que mantenía hasta finales del año pasado una relación comercial con el matadero Frigoríficos Costa Brava S.A., que cuenta con certificados de bienestar animal y es proveedor de algunos de los principales supermercados del país.

La explotación denunciada, a nombre de Ganados La Yruela S.C, cuenta con dos naves y una capacidad aproximada de 1.500 cerdos. Desde, al menos, el año 2022 suministraban –según documentos a los que ha tenido acceso ARDE– a Frigoríficos Costa Brava S.L, división de sacrificio y despiece de Grup Cañigueral, holding empresarial matriz que opera comercialmente bajo la marca Costa Brava Mediterranean Foods. Dicho grupo procesa al año tres millones de cerdos, dispone de 300 granjas y exporta a más de 60 países.

Desde ARDE confirman que en la mañana del martes presentaron una denuncia ante la Fiscalía Provincial de Teruel contra la explotación de Castellote por presuntas irregularidades graves y delitos de maltrato animal, contra la salud pública y publicidad engañosa.

Las imágenes grabadas por ARDE, a las que han tenido acceso Climática y elDiario.es, fueron tomadas entre los días 30 de octubre y 2 y 3 de noviembre de 2025, y los días 24 y 25 de febrero de 2026. Estas muestran a cerdos vivos junto a huesos y cadáveres en avanzado estado de descomposición, algunos de los cuales presentan signos de haber sido canibalizados. Asimismo, se ve cómo las instalaciones están infestadas de ratas y larvas de gusanos, y los bebederos se encuentran repletos de moscas muertas, lo que podría derivar en potenciales focos de infección.

En los vídeos, también se aprecia a varios animales con hernias abdominales de gran tamaño, abscesos supurando pus y cojeras graves que les impiden incorporarse. Además, la organización informa de que ha grabado con cámara oculta a un operario, acompañado de un perro, pateando repetidamente a los animales en la cara para trasladarlos entre recintos.

Certificados de bienestar animal

Costa Brava Mediterranean Foods asegura en distintas comunicaciones y catálogos para clientes que «el 100%» de sus granjas «propias e integradas están certificadas en Bienestar Animal». Al lado de estas palabras aparece el logo de Welfair, un certificado internacional que busca garantizar buenas prácticas en bienestar animal. Este sello está gestionado por el Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) –perteneciente a la Generalitat de Catalunya– en colaboración con el Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario (NEIKER-Tecnalia).

Desde Welfair –señalada anteriormente por casos similaresaseguran a Climática que la granja donde se han tomado las imágenes no cuenta con su certificado para este año. Sobre 2025, dicen que están recabando información al respecto.

Por su parte, el actual propietario de la granja ha explicado a este medio que la compró a finales de noviembre del año pasado, y que el anterior dueño la tenía alquilada a otra persona. Al comprobar que algunas de las grabaciones de ARDE que muestran animales en mal estado, restos óseos junto cerdos vivos y la presencia de ratas fueron tomadas recientemente –a finales de febrero–, ha reconocido a Climática, a través de mensajes enviados al móvil, la existencia de algunos de los problemas denunciados. «Me quedo sorprendido, ese cerdo no recuerdo que estuviera tan malo, sería un caso puntual», ha respondido a propósito de un animal que aparece tirado en el suelo. Sobre los huesos, ha contestado: «Será de los cerdos que se dejó el anterior hombre, no sé dónde puede estar». Respecto a las ratas, alega que lo está «combatiendo desde que la compró».

La empresa Costa Brava Mediterranean Foods se desvincula de la propiedad de la explotación de Teruel y asegura a Climática que, en la actualidad, Ganados La Yruela ya no provee de animales a su grupo. «Durante el último trimestre de 2025 se recibieron los últimos suministros y no tenemos conocimiento de la existencia de ningún tipo de irregularidad ni se han detectado problemáticas de este tipo en las inspecciones realizadas en nuestras instalaciones», explican, sin dar detalles de las razones por las que ha cesado la relación. La compañía defiende que los suministros recibidos anteriormente de dicha granja «contaban con los requisitos indicados en el Reglamento General de Certificación en Bienestar Animal Welfair» y que en sus controles nunca detectaron afectaciones similares a las denunciadas por ARDE.

El certificado Welfair no es el único sello de bienestar animal que ostenta el grupo cárnico. En su web también figura otro con las siglas IAWS, que corresponden a Interporc Animal Welfare Spain. Se trata de un certificado desarrollado directamente por INTERPORC, la organización interprofesional que representa a todo el sector del cerdo de capa blanca en España. En este sentido, la portavoz de ARDE, Julia Elizalde, señala que los certificados se han convertido en una «mera herramienta de marketing».

«Riesgo grave para la salud pública»

ARDE ha encargado un informe técnico veterinario sobre las consecuencias para la salud pública que podrían tener las condiciones de alojamiento y manejo de cerdos observadas en el material audiovisual disponible. «Las deficiencias observadas no sólo comprometen el bienestar animal, sino que también representan un grave perjuicio para la salud pública», denuncia la veterinaria encargada del informe, Laura Barreda Marín.

La experta explica que la acumulación de heces y la presencia de cadáveres junto a animales vivos puede favorecer la proliferación de zoonosis (enfermedades transmisibles al ser humano), así como el peligro de contraer enfermedades como la leptospirosis, la salmonella, la gripe porcina o la triquinosis. Además, usar antibióticos en condiciones higiénicas deficientes promueve la aparición de resistencias bacterianas que podrían afectar a los consumidores.

Sobre esto último, el grupo Costa Brava Mediterranean Foods asegura en su web que sus granjas están «libres de antibióticos» y cumplen con las normativas más exigentes. Sin embargo, ARDE ha documentado el suministro de antibióticos en el diario de la explotación y cajas de antibióticos hallados en la propia explotación. Desde la compañía no han respondido a las preguntas hechas al respecto por Climática.

Cerdos en descomposición junto a los vivos. ARDE.

Ayudas públicas

Otra de las claves de la investigación es que Frigorífics Costa Brava S.A. recibió cerca de 2 millones de euros en ayudas de la Unión Europea a través de la PAC entre 2015 y 2024. Por su parte, Pinsos Costa Brava S.L. percibió más de 200.000 euros en el mismo periodo.

Tras una revisión física realizada en marzo de 2026, ARDE verificó que los productos derivados de este grupo empresarial están presentes en estanterías de las principales cadenas de supermercados en España. Ante estos hallazgos, ARDE ha solicitado la inspección inmediata y el cierre de la explotación, así como una moratoria del Gobierno sobre la apertura de nuevas macrogranjas y el fin de la «publicidad engañosa» en el etiquetado de bienestar animal.

«La violencia en la industria ganadera es sistemática», concluye la portavoz de ARDE, que insta a los supermercados a promover dietas basadas en plantas para evitar que sigan existiendo estas «granjas de los horrores».


ACTUALIZACIÓN. Miércoles 18 a las 14:45. Tras la difusión de las imágenes grabadas por ARDE, técnicos veterinarios de la Oficina Comarcal Agraria (OCA) de Alcorisa (Teruel)  han llevado a cabo este miércoles una inspección en las instalaciones afectadas, según han confirmado a Climática fuentes del Gobierno de Aragón. Estas aseguran que no han detectado irregularidades «ni en materia de bienestar animal ni en el ámbito sanitario», y que «consta un estado óptimo de higiene en cada uno de los corrales». Actualmente, según las mismas fuentes, la explotación cuenta con unos 910 cerdos, de los cuales tres están apartados por enfermedad. También señalan que «la gestión de los cadáveres se realiza de manera correcta y de acuerdo con la normativa vigente». En conversaciones con este medio, el actual propietario reconocía en la tarde del martes el mal estado de algunos de los animales, la presencia de ratas y los restos óseos, los cuales atribuía al anterior dueño pero sin haberlos localizado.

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