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La Sala Ernest Lluch del Congreso es el escenario elegido por diversas organizaciones de la sociedad civil y la academia para albergar el próximo 26 de septiembre la conferencia Más Allá Del Crecimiento, un nuevo espacio de diálogo y debate para pensar alternativas a un modelo económico capitalista basado en la búsqueda del crecimiento perpetuo. La tesis de los colectivos que organizan la actividad es que la insostenible extracción de recursos naturales y la acumulación de la riqueza en pocas manos son cimientos incompatibles con el desafío planetario de afrontar la emergencia climática sin dejar a ningún ciudadano en el camino.
El evento sigue la estela de la conferencia Beyond Growth que tuvo lugar en el Parlamento Europeo en 2023, y se suma a la lista de países europeos que, desde entonces, han organizado actividades similares para expandir las alternativas políticas al actual sistema de producción, consumo y acumulación. Y si bien uno de los ejes será el de ahondar en el “diagnóstico y las soluciones”, el objetivo central de la conferencia, explican sus organizadores, será construir una “narrativa deseable” que rompa las tergiversaciones de la derecha –que equipara esta alternativa con “empobrecimiento”– y que visibilice el amplio abanico de políticas que pueden implementarse para que los ciudadanos que viven de sus fuerzas laborales tengan mejores vidas que las actuales.
La lección de las anteriores conferencias es que no basta con denunciar “las falsas soluciones del crecimiento verde”. Tampoco con advertir el “grave deterioro democrático que suponen las respuestas autoritarias”. “La cuestión es cómo organizamos de forma democrática, planificada, justa y deseable un descenso energético y material con criterios de redistribución”, plantea Hugo Abad Frías, investigador y activista ecosocial, portavoz del evento.
Para Nerea Ramírez Piris, licenciada en Ciencias Ambientales por la UAM, responsable de ecofeminismo de Greenpeace y también portavoz de la conferencia, el “gran desafío es poder plasmar que la agenda de poscrecimiento no es de sacrificio, sino de oportunidad”. “Para eso hay que vencer muchos relatos. Los datos y las evidencias las tenemos en la mano desde hace años. Nos falta construir imágenes de futuro que nos den ganas de romper con este capitalismo anclado al crecimiento”, reflexiona.
Por qué urge hablar de poscrecimiento
En diálogo con Climática, Abad y Ramírez adelantan cuáles serán los ejes principales de la conferencia. “Es un momento ideal para sentarnos a pensar un cambio de sistema. El diagnóstico está claro. El objetivo de la conferencia es ir más allá, pensar propuestas concretas, salir de lo abstracto”, explica la activista de Greenpeace.
Abad coincide. Sostiene que no hay forma de sortear la crisis ecosocial sin “hablar en voz alta” de las causas estructurales que la provocan. “Nos parece que es más necesario que nunca que haya un espacio organizado desde la sociedad civil para crear un punto de convergencia entre el conjunto de actores sociales que comparten una visión de la necesidad de un cambio sistémico”, plantea.
En este sentido, el poscrecimiento asoma como la alternativa al capitalismo verde –hegemónico en la política institucional– y al ecofascismo, que cobra cada vez más fuerza con la lógica de sálvese quien pueda. Los organizadores han elegido no utilizar el término “decrecimiento” en el programa de la conferencia –corriente con la que suele identificarse a esta tercera vía– por entender que es “un concepto que no engloba”.
“Genera cierto rechazo y lecturas equivocadas. Nos gusta, por tanto, la idea de una conferencia que piense un nuevo modelo más allá del crecimiento”, señala Ramírez. No obstante, aclara que “decrecimiento y poscrecimiento conforman el movimiento poscrecentista donde confluye sociedad civil y el mundo académico”.


El Pacto de Estado, un “parche” dentro del crecimiento
La conferencia coincide con el inicio del curso político y con la propuesta de un Pacto de Estado para afrontar la emergencia climática. Abad y Ramírez lo califican de un “parche” que esquiva la problemática sistémica del cambio climático. Lamentan que el Gobierno “siga pensando la economía como un sistema separado de lo social y lo ecológico”. “No es algo separado de nuestras vidas, ni es algo separado de la vida del planeta. Por eso urge generar otro sistema desde el aquí y el ahora”, insisten.
¿Cómo se avanza hacia un nuevo orden? Un paso impostergable es el de habilitar un “gran diálogo” entre la ciudadanía, la ciencia y la academia. “En estos ámbitos surgen propuestas que van en otra dirección, que rompen con el dogma del crecimiento y que cuestionan el sistema capitalista que genera riqueza para unos pocos a costa de la desigualdad y la destrucción ecológica del planeta”, plantea Abad.
Este diálogo, admite Ramirez, debe “responder preguntas muy difíciles”, como, por ejemplo, cuáles son los sectores económicos a prescindir en un modelo de poscrecimiento y cómo se resuelven los conflictos sociales que van a aparecer cuando desaparezcan estas actividades. “Actividades nocivas nos sobran, pero personas no. El nuevo sistema no puede dejar a nadie fuera”, concluye la activista de Greenpeace.
Cómo inscribirse
Las inscripciones para asistir a la conferencia ya están abiertas a través de la web oficial del evento. La representante del Gobierno será Sira Rego, ministra de Juventud e Infancia y activista social. En la inauguración participará también Olivier de Shutter, relator especial de Naciones Unidas sobre pobreza extrema y derechos humanos. Las organizaciones convocantes –Rebelión Científica, Greenpeace España, Research & Degrowth y Ecologistas en Acción, entre otras– esperan contar con la presencia de diputados de todas las formaciones de izquierda.





La solución no es buscar nuevos mercados a la ganadería intensiva, sino cambiar el modelo.
Los aranceles chinos destapan la insostenibilidad del modelo de ganadería industrial porcina en España.
La reciente decisión del gobierno de China de imponer aranceles a la importación de cerdos europeos ha puesto en alerta al sector porcino industrial español. Ecologistas en Acción queremos manifestar que esta crisis es síntoma de la profunda insostenibilidad de un modelo de producción que depende de la exportación masiva y deja a la ciudadanía, al medio rural y al medio ambiente las consecuencias de sus impactos.
Lejos de ser una solución, el modelo de ganadería industrial exportador, intensivo y megaindustrial ha demostrado ser un fracaso estratégico, tal y como Ecologistas en Acción lleva años denunciando. La dependencia de mercados volátiles y sujetos a decisiones geopolíticas (como la de China) deja al sector en una situación de permanente vulnerabilidad económica e incertidumbre.
El impacto ambiental de este modelo es insostenible. Además del consumo añadido de agua, es una de las principales causas de la contaminación por nitratos de las aguas subterráneas y superficiales y de la generación de ingentes cantidades de purines que el territorio no puede absorber (los cuales tienen un contenido en nitratos 40 veces superior a las aguas residuales y contribuyen a la generalización de la contaminación por nitratos por la que España está denunciada ante el Tribunal Europeo de Justicia). Esta contaminación también altera la vida de miles de familias que no pueden hacer uso del agua de sus grifos.
A esto se añade la emisión de gases de efecto invernadero, la deforestación por la importación de soja para piensos, la destrucción de la biodiversidad. Además, la ganadería industrial es la responsable de las principales emisiones de antibióticos a las aguas, uno de los contaminantes emergentes más preocupantes.
La ganadería industrial no fija población en el mundo rural. Muy al contrario: concentra la producción en megainstalaciones que generan pocos puestos de trabajo, degradan la calidad de vida de las vecinas y vecinos debido a la contaminación y los malos olores, y acaban con las opciones de una ganadería familiar, social y extensiva, en equilibrio con la capacidad de carga del territorio, que es el modelo por el que se debe apostar por su mayor valor social y ambiental y ser la verdadera garante de la soberanía alimentaria.
Este modelo de ganadería agroindustrial se basa en el acaparamiento de recursos en muy pocas manos y en la concentración del poder y el beneficio en muy pocas empresas multinacionales.
No es momento de buscar nuevos mercados, es el momento de cambiar el modelo.
La solución a esta crisis no pasa por suplicar a China que retire los aranceles ni por buscar desesperadamente otros destinos lejanos para continuar con el mismo sistema extractivista. La auténtica oportunidad está en reconducir la política agroganadera española hacia la soberanía alimentaria y la agroecología.
Por ello, exigimos a las Administraciones públicas que, en lugar de defender los intereses de unas pocas multinacionales del sector, apuesten de forma decidida por:
Una transición justa hacia la agroecología:…