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Tras un breve paréntesis, el calor intenso vuelve a apoderarse de España, que ya ha visto arder más de 200.000 hectáreas en lo que llevamos de año. La Aemet ha emitido este lunes un aviso especial por ola de calor a partir de este miércoles 29 de julio y al menos hasta el domingo 2 de agosto. Las zonas que se llevarán la peor parte serán los principales valles fluviales del cuadrante suroeste, el valle del Ebro, las depresiones del noreste y Canarias.
A pocos días de terminar el mes, julio de 2026 va a empatar con julio de 2022 como el mes más caluroso desde que hay registros, según Aemet. Además, el periodo enero-julio ha sido, con una diferencia importante, el más cálido de la serie histórica. De continuar así, este año se convertirá en el más tórrido jamás registrado.
Cuarta ola de calor del verano
Con este nuevo episodio de altas temperaturas ya serían cuatro las olas de calor del verano. En la actualidad, toda ola de calor está influida por el cambio climático impulsado por las actividades humanas.
El patrón meteorológico responsable de esta sofocante situación es un bloqueo anticiclónico –conocido como patrón «Rex»– localizado sobre el Mar del Norte, combinado con altas presiones sólidamente instaladas sobre el Mediterráneo occidental. Esta enorme estabilidad atmosférica, sumada a la intensa insolación propia de estas fechas, se traducirá en un ascenso térmico vertiginoso en todo el país.
Para el miércoles 29 de julio, fecha de inicio oficial de la ola, los pronósticos apuntan a máximas de entre 39 y 41 ºC en los principales valles del suroeste, alcanzando cifras aún más asfixiantes, de hasta 42 ºC, en el valle del Ebro y áreas del noreste. Ese mismo día, en la meseta Norte y La Mancha rozarán los 39 ºC.
El jueves 30 dará un breve y ligero respiro térmico a la cornisa cantábrica y el tercio norte peninsular, pero las temperaturas seguirán disparadas en el resto de los territorios en aviso. Sin embargo, este alivio será temporal: el viernes 31 los termómetros volverán a la carga, marcando de nuevo la línea de los 40 a 42 ºC en el interior de la mitad sur y el noreste. Las noches, advierte la agencia, también serán extraordinariamente cálidas, lo que impedirá el enfriamiento nocturno y dificultará el descanso.
Canarias no escapará a las consecuencias de este episodio extremo. El paulatino descenso de la capa húmeda y la irrupción de aire muy cálido en altura, acompañado de calima, propiciarán un aumento del calor especialmente notable en las medianías. Islas como La Palma, Tenerife y, muy especialmente, Gran Canaria, experimentarán valores de pleno rigor estival, con termómetros estancados por encima de los 37-38 ºC en zonas de interior durante toda la segunda mitad de la semana.
Como es habitual en estos episodios, el descanso nocturno también se verá gravemente comprometido. Las previsiones apuntan a la consolidación de noches tropicales e incluso tórridas en el litoral mediterráneo, el centro y la mitad sur, donde las mínimas se resistirán a bajar de los 25 ºC de madrugada.
Alerta máxima por incendios y salud pública
Más allá de la incomodidad térmica, la Aemet ha puesto el foco en dos riesgos colaterales de gran impacto. Por un lado, el peligro de incendios forestales escalará hasta situarse en «valores extremos» en los próximos días. Las altas temperaturas, la ausencia casi total de humedad y el viento de componente sur con rachas locales conformarán un escenario muy complejo que dificultará severamente cualquier posible labor de extinción.
En España han ardido más de 200.000 hectáreas, según datos actualizados este lunes por el sistema europeo EFFIS. Se trata de una cifra récord para estas alturas del año. También es inédito para la época el número de fuegos, que asciende a 366, cuando la media para todo el año se sitúa en 180.
Solo el incendio que afecta a la provincia de Ávila ha calcinado unas 50.000 hectáreas, convirtiéndose en el mayor incendio forestal jamás registrado en España. Estos, sumados a los de Madrid y Toledo, elevan a 77.000 las hectáreas afectadas por unos fuegos aún fuera de control. A esto se le suman las cerca de 90.000 personas que han tenido que ser evacuadas o confinadas de estos tres lugares, acorde a los últimos datos ofrecidos por el Gobierno. A esta cifra se le suman las 16.000 personas evacuadas en la provincia de Castellón.
Por otro lado, la agencia meteorológica subraya un nivel de riesgo importante para la salud, particularmente en las horas centrales del día. Las autoridades instan a evitar actividades y esfuerzos físicos al aire libre durante las franjas de mayor radiación y a extremar las precauciones con los grupos poblacionales más vulnerables: personas de edad avanzada, lactantes y pacientes con patologías previas, especialmente cardiovasculares.
La evolución de la ola de calor de cara al fin de semana todavía cuenta con cierto margen de incertidumbre en los modelos predictivos, aunque todo apunta a que las condiciones extremas no remitirán significativamente. Aemet hace un llamamiento a la población para seguir de cerca las actualizaciones diarias de sus avisos, así como las recomendaciones preventivas del Ministerio de Sanidad.

