Etiquetas:
La ciudad turca de Antalya acoge del 9 al 20 de noviembre la 31ª edición de la cumbre del clima (COP31). La cita tiene un formato similar al de la COP25, cuando Madrid asumió el evento ante la situación social y política que atravesaba Chile: Turquía la preside y hospeda, mientras que Australia dirige las negociaciones a través de su ministro de Clima, Chris Bowen, tras el acuerdo alcanzado en la pasada COP30 de Belém. La organización espera en torno a 100.000 participantes. Y, como es cada vez más habitual, todo tipo de empresas e instituciones patrocinan el evento.
La COP31 cuenta con 16 socios, menos de la mitad que los 35 de la COP30 de Belém. En el nivel más alto, el de socios de primer nivel, están el Grupo BBVA y su filial turca Garanti BBVA (“socio bancario global”); Koç Holding (“socio empresarial global”), el mayor conglomerado industrial de Turquía, con negocios en refino de petróleo (Tüpraş), automoción o electrodomésticos; y Türk Telekom, el antiguo monopolio estatal de telecomunicaciones, como “socio global de transformación digital y tecnología”.
El BBVA es uno de los bancos españoles que más financia proyectos de combustibles fósiles y deforestación. Es, también, un habitual en estos foros. En la COP29 de Bakú, celebrada hace dos años, acreditó a 11 personas de Garanti BBVA, que accedieron bajo la delegación de Turquía, además de un miembro de su consejo de administración. En la COP28 de Dubái fueron ocho: seis de Garanti BBVA –también bajo la delegación turca– y dos del grupo, uno de ellos su jefe de estrategia de sostenibilidad, invitado personalmente por la organización, un trato que solo recibieron cuatro altos cargos de empresas españolas. En la COP del año pasado solo acudió la vicepresidenta Sénior de Mercados de Carbono para Latinoamérica.
Ser patrocinador de primer nivel, como es el caso de BBVA, significa gozar de gran exposición en todos los rincones de la cumbre. La entidad española copresidirá el grupo de trabajo de Finanzas e Inversiones Climáticas del foro empresarial de la COP31. Asimismo, han desplegado en Antalya una agenda de unos noventa actos entre el 9 y el 19 de noviembre, según el calendario publicado en su web. La mayor parte se celebrarán en el escenario principal de su pabellón, en la Zona Verde, aunque también participa en paneles de la Zona azul (donde transcurren las negociaciones). Durante los distintos actos compartirán mesa con cargos de Repsol, Nvidia, Microsoft, Pepsi, Nestlé, Bayer, Acciona, el Banco Mundial, la Comisión Europea, Schneider Electric, SSE, Veolia y Coca-Cola Europacific Partners, ArcelorMittal, Air France KLM o Petrobas, entre otros.
Junto a las charlas abiertas, el calendario de BBVA incluye una quincena de reuniones privadas en su pabellón.

Un gran despliegue empresarial
Como “socios principales” de esta COP31 figuran cuatro entidades financieras públicas (Ziraat Bank, el mayor banco del país; Halkbank; Vakıfbank; y Emlak Katılım Bank), la inmobiliaria pública Emlak Konut, y Turkish Airlines, aerolínea de bandera que se anuncia como la que vuela a más países del mundo.
Turkcell, operador de telefonía, aparece como “socio industrial”, y Sabancı Holding, conglomerado industrial y energético, como “socio colaborador” y socio de electrificación. Togg, el fabricante turco de coches eléctricos, es el único “socio estratégico”, como socio de movilidad. El Estado, a través de su fondo soberano y de Turkcell, pasará a controlar el 69% de la compañía, según lo firmado el 2 de noviembre y pendiente del visto bueno de los reguladores.
Completan la lista de socios los “socios de ejecución”: la Agencia Turca del Medio Ambiente, pública, como socia de sostenibilidad; Cengiz Holding como socio de transformación sostenible; y Kalyon Holding, uno de los constructores del nuevo aeropuerto de Estambul, como socio de compensación de carbono. Estas dos últimas son grandes constructoras habituales en la obra pública del país. Se suma ACWA Power, empresa saudí especializada en desalinización de agua, hidrógeno verde y otras energías, tanto fósiles como renovables.
Además de los socios, la organización incluye a otros 29 “colaboradores climáticos”, empresas e instituciones que, según la web de la cumbre, comparten su visión y contribuyen a la acción climática, sin explicar qué implica la categoría. Hay banca (İş Bankası, el mayor banco privado turco; el catarí QNB; o TSKB, banco público de desarrollo), constructoras y grupos industriales (Nurol Holding, conglomerado de construcción y defensa que da nombre al centro de congresos que acoge la cumbre, Rönesans, IC Holding, Kuzu Grup, Folkart, Limak o Yıldızlar), cemento y vidrio (Cimpor Oyak Cement y Şişecam) y tecnológicas (Siemens, SAP, Cisco o Nordex, fabricante de aerogeneradores). Completan la lista la consultora Deloitte, el operador del aeropuerto de Estambul (IGA), el grupo azerbaiyano Pasha Holding, el gigante turco del comercio electrónico Trendyol, participado por el chino Alibaba, el grupo industrial Yaşar (alimentación y pinturas) y las energéticas Revego y Europower. También figuran la aerolínea MNG Airlines, la láctea Sütaş, la promotora Sinpaş, el Centro Financiero de Estambul, el fabricante de turbinas GE Vernova y la multinacional sueca IKEA.
Dentro del apartado de colaboradores aparecen una docena de “proveedores” de la cumbre: la empresa de bebidas Uludağ Beverage, la chocolatera Bolçi, los conglomerados Hayat Holding y Sanko Holding, la porcelana Kütahya Porselen, la cristalera Paşabahçe (NUDE), la aseguradora Türkiye Sigorta, el grupo Anadolu, la multinacional de envases Tetra Pak, la de suministro de agua Viamola y las de bioplásticos Sunar NP y Plastic Move.
En el apartado de “alianzas” no hay empresas, sino unas 60 instituciones, la inmensa mayoría turcas: ministerios (Sanidad, Industria, Transporte, Familia…), ayuntamientos (Ankara, Antalya, İzmir, Konya…), la agencia estatal de emergencias (AFAD), la radiotelevisión pública (TRT), la Media Luna Roja, la Fundación Residuo Cero o la promotora inmobiliaria estatal TOKİ. Destacan las juventudes, las ramas de mujeres y la presidencia de políticas ambientales del AKP, el partido del presidente Recep Tayyip Erdogan, así como el centro de estudios SETA, próximo al Gobierno. También figuran dos socios llegados de fuera: el Ministerio de Exteriores de Bangladesh y un hospital universitario de Taipéi.
La web dedica, por último, un apartado a la treintena de «empresas emergentes» presentes en la cumbre, la mayoría turcas y centradas en áreas como la contabilidad del carbono, la gestión de residuos o el análisis de datos climáticos. Entre ellas están Areka Carbon Hub, AtıkNakit, Carboreal o EnerwiseAI. La propia organización presenta esta sección como en construcción.
Las empresas que patrocinan las cumbres del clima suelen contar con publicidad en las zonas exteriores del recinto y con stands en la Zona Verde, un espacio paralelo a las negociaciones abierto a cualquier persona. Además, es habitual que el acuerdo incluya acceso a la Zona Azul, espacio gestionado por la ONU donde tienen lugar las negociaciones.
Desde Climática hemos contactado con la organización de la COP31 para conocer más detalles de los patrocinios, pero no hemos obtenido respuesta al momento de publicar este artículo. También hemos preguntado al respecto al BBVA, sin respuesta por ahora.

