Greta Thunberg tiene razón y a nadie le importa el clima lo suficiente
La crisis climática no son unas elecciones. No hay promesas que valgan. Lo único que cuenta es lo que se hace. Y casi ningún país puede decir que hace todo lo posible para mitigar el cambio climático. Las consecuencias de esta inacción son tan aterradoras como de sobra conocidas.

