El 76% de humedales están en un estado de conservación desfavorable, según SEO/BirdLife

Otro informe sobre el estado de Doñana –uno de los humedales más importantes de España– señala que en enero de 2024 se registró la cifra más baja de aves acuáticas censadas en más de medio siglo.
El 76% de humedales están en un estado de conservación desfavorable, según SEO/BirdLife
Foto: personal técnico de la ICTS Doñana midiendo parámetros físico-químicos en la laguna de Santa Olalla, en la Reserva Biológica de Doñana, dentro del Parque Nacional.

El 76% de los tipos de hábitats de interés comunitario vinculados a zonas húmedas están en un estado de conservación «desfavorable», especialmente en el Levante y sur peninsular, por lo que las aves acuáticas invernantes en España prefieren pasar los meses fríos en los del norte peninsular.

Así lo atestigua el informe Humedales ante un futuro incierto. Análisis sobre el estado de conservación de las zonas húmedas en España elaborado por SEO/Bird con motivo del Día Mundial de los Humedales que se conmemora el domingo 2 de febrero, el cual califica este porcentaje de «realmente elevado» en comparación con los datos de toda la Unión Europea, donde es del 60%.

El análisis destaca el mal estado de conservación en el 89% de los humedales de la región mediterránea, donde la situación es «especialmente preocupante» porque el 47% de los tipos de hábitats evaluados presentan un estado de conservación «desfavorable-malo», y en el 80% de la alpina.

Respecto a los humedales que forman parte de la Red Natura 2000, su estado se clasifica como «intermedio», ya que la situación de un 34% ha sido evaluada como buena, un 50% como inadecuada y un 13% como mala, mientras que un 3% de registros carece de información.

Por regiones biogeográficas, la mejor parada es la atlántica frente a la mediterránea, mientras que los hábitats incluidos en humedales costeros muestran un estado de conservación «ligeramente mejor» que los de interior, lo que «refleja una mayor vulnerabilidad de estos últimos».

Además, de las 67 especies de aves analizadas vinculadas a estos ecosistemas, 36 han experimentado «un descenso poblacional» tanto a corto como a largo plazo, y en los tres humedales más importantes de España (el espacio natural de Doñana, el delta del Ebro y la albufera de Valencia), que albergan «el 38,8 % de las poblaciones de aves acuáticas invernantes», se observa una tendencia negativa para especies «comunes y abundantes» como el ánsar común, la focha común, la gallineta común, el ánade azulón o la garcilla bueyera.

Los cambios de uso del suelo, la sobreexplotación y contaminación de los recursos hídricos y los efectos del cambio climático son, según la organización conservacionista, las principales causas de este deterioro y del «previsible» desplazamiento de las áreas de invernada y reproducción de las aves hacia el norte peninsular «por tener mejores perspectivas de futuro y una mayor disponibilidad de agua».

Por ello, la directora ejecutiva de SEO/BirdLife, Asunción Ruiz, ha instado a las administraciones públicas a que «apliquen los compromisos del Reglamento sobre restauración de la Naturaleza y el Plan Estratégico de Humedales a 2030» porque «nos quedan cinco años para salvar los humedales y recuperar su funcionalidad ecológica».

La organización conservacionista reclama la restauración de las lagunas de La Janda (Cádiz), que «con más de 7.000 hectáreas llegó a ser la más extensa de la Península», o la de Antela (Orense), que originalmente contaba con 3.600 hectáreas de extensión, y ha recordado que «en reiteradas ocasiones» solicitó al Ministerio para la Transición Ecológica que las lagunas costeras, «hábitat de interés comunitario prioritario», sean declaradas primer hábitat en peligro de desaparición en España.

El caso de Doñana

Este viernes, la Infraestructura Científica y Técnica Singular de la Reserva Biológica de Doñana (ICTS-Doñana), adscrita a la Estación Biológica de Doñana–CSIC, ha presentado otro informe donde analizan el estado de la biodiversidad del parque en 2024. Los resultados muestran que el año pasado seco y caluroso, y que la escasa inundación en marismas y lagunas «ha influido de manera negativa en las poblaciones de aves acuáticas invernantes, que ha alcanzado un nuevo mínimo histórico durante el invierno y la segunda peor cifra anual de toda la serie histórica, que comprende más de 50 años».

La marisma de Doñana se ha mantenido inundada apenas 35 días y la laguna de Santa Olalla, la más grande del parque y antes considerada permanente, se ha vuelto a secar por tercera vez consecutiva a principios de octubre.

En cuanto a las aguas subterráneas, los datos muestran una «preocupante» tendencia descendiente en el nivel freático continuo desde 2020 hasta la actualidad, con un descenso en medio de 1,61 metros en estos cuatro años. Desde la ICTS-Doñana explican que este descenso «tiene una implicación directa sobre el estado de conservación del sistema de lagunas» del parque.

A nivel de biodiversidad, el informe señala que el número de aves censadas durante enero de 2024 ha sido de tan solo 43.989, la cifra más baja de toda la serie histórica de datos para un mes de enero. «Para poner en contexto lo preocupante del dato» –explican–, «hay que señalar que, a lo largo de más de 50 años de censos, solo en cuatro ocasiones se han registrado cifras por debajo de 100.000 individuos». Normalmente, es habitual que el censo del mes de enero coincida con la cifra máxima de aves acuáticas de toda la temporada. Sin embargo, en este caso no ha sido así y el mes con la cifra máxima de aves durante el periodo hidrometeorológico, fue noviembre de 2023, con 79.186 individuos censados, el segundo peor dato de toda la serie histórica».

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