Mercadona, Lidl y Carrefour: así están los grandes supermercados frente al cambio climático

Un informe europeo señala que, mientras Carrefour y Lidl han empezado a concretar planes para reducir su huella climática en España, Mercadona sigue a la cola en la reducción del impacto climático.
Mercadona, Lidl y Carrefour: así están los grandes supermercados frente al cambio climático
Mercadona, líder de la distribución en España, no tiene plan de acción ni objetivos concretos a corto plazo. Foto: Carloss / Wikimedia Commons.

Los grandes supermercados influyen de forma decisiva en qué se produce, cómo se produce y qué acaba siendo más fácil –o más barato– comprar. Sin embargo, pese a ese papel central en el sistema alimentario, las principales cadenas siguen avanzando con lentitud en la reducción de su impacto climático. Así lo concluye el informe Superlist Environment Europe 2026, de la Fundación Questionmark, que analiza los compromisos y resultados de 27 supermercados europeos y sitúa a España lejos de liderar la transición hacia una compra más sostenible.

El estudio subraya que alrededor del 90% de las emisiones de los supermercados no proceden de sus tiendas o de la electricidad que consumen, sino de los productos que ponen a la venta, especialmente de los alimentos de origen animal. A pesar de ello, la mayoría de cadenas aún no ha desarrollado planes claros y detallados para reducir estas emisiones indirectas, conocidas como de alcance 3, que son las más relevantes desde el punto de vista climático.

Europa avanza despacio

A nivel europeo, solo siete supermercados han publicado planes climáticos detallados y medibles para reducir sus emisiones en el corto plazo. Entre ellos están Carrefour y Lidl, junto a cadenas como Albert Heijn o Tesco. Estos planes incluyen medidas concretas –por ejemplo, cambios en el surtido o en la cadena de suministro– y cuantifican cuánto pueden reducir las emisiones.

Sin embargo, el panorama general es mucho menos optimista. Más de diez supermercados han aumentado sus emisiones totales desde que empezaron a reportarlas y solo cinco han logrado reducirlas ligeramente, sin explicar con claridad cómo lo han conseguido. El sector, concluye el informe, no muestra aún una tendencia real de descenso de emisiones, a pesar de los compromisos públicos.

Lidl y Carrefour avanzan, Mercadona se queda atrás

En el caso español, el contraste es claro. Lidl y Carrefour figuran entre los pocos supermercados europeos que han publicado hojas de ruta climáticas detalladas, con objetivos a corto plazo y medidas específicas para reducir emisiones, incluidas las derivadas de los alimentos que venden.

Mercadona, en cambio, figura entre los rezagados del ranking europeo. Aunque la compañía se ha comprometido a ser climáticamente neutra en 2050, no ha traducido esa promesa en objetivos intermedios ni en un plan concreto, especialmente para las emisiones indirectas, que son las más importantes. Tampoco desglosa sus emisiones por categorías, lo que dificulta saber dónde están los principales problemas y cómo abordarlos.

El obstáculo en el pasillo: carne, lácteos y proteínas

Uno de los hallazgos más relevantes del estudio tiene que ver con lo que acaba en el plato. Los datos confirman que los productos de origen animal son la principal fuente de emisiones en los supermercados. Por eso, la transición hacia dietas más ricas en vegetales es una de las palancas más potentes para reducir el impacto climático.

Aquí también hay diferencias notables en España: Lidl es el único gran supermercado que publica con detalle su «reparto de proteínas» (la proporción entre productos vegetales y animales) y ha fijado objetivos para aumentar el peso de los alimentos de origen vegetal. Por su parte, Carrefour incluye esta transición en su estrategia climática y estima que sustituir parte de las proteínas animales por vegetales podría reducir sus emisiones, pero no informa aún de su punto de partida real.

Mercadona, por otro lado, no aborda de forma explícita este cambio en su plan climático, a pesar de que ofrece productos vegetales. Aun así, los tres han registrado un aumento de las emisiones desde que comenzaron a informar al respecto. 

Transparencia y apoyo a proveedores: dos asignaturas pendientes

Otro punto crítico es la falta de apoyo económico a los productores. Aunque muchas cadenas ofrecen formación o guías, ningún supermercado español proporciona apoyo financiero directo a sus proveedores para ayudarles a reducir emisiones en el campo o en la industria alimentaria. Según el estudio, sin compartir los costes de la transición, será muy difícil lograr cambios profundos.

Además, aunque Lidl y Carrefour destacan por su nivel de transparencia, el sector en España sigue lejos de informar con detalle necesario para evaluar avances reales.

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