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La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha sentenciado que el Estado de Ecuador violó los derechos de los pueblos indígenas no contactados al permitir la extracción de petróleo en su territorio sin garantizar su protección. El histórico fallo, que supone un golpe importante a la industria extractiva del país, pide también que se implementen los mecanismos necesarios para garantizar el cumplimiento del referéndum sobre el Yasuní (en 2023, el 59% de los ecuatorianos votó a favor de detener la explotación petrolera en esta región de la Amazonia).
El colectivo YASunidos, impulsor de la consulta popular, y la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador han celebrado la sentencia, que refuerza la protección de los pueblos indígenas no contactados y de la Amazonia. Ambas organizaciones entienden que la resolución sienta un precedente fundamental para la protección de los territorios indígenas y los derechos de los pueblos indígenas frente a las actividades extractivas, un precedente que tendrá repercusiones no solo en Ecuador, sino en todo el continente americano.

Una sentencia histórica
Para el caso Pueblos Indígenas Tagaeri y Taromenane Vs. Ecuador, la CIDH analizó, por un lado, cómo el Estado autorizó la expansión de la extracción de petróleo en la Zona Intangible Tagaeri Taromenane, creada en 1999 como zona de conservación vedada a perpetuidad a todo tipo de actividad extractiva. Por otro lado, la corte también se centró en tres hechos violentos ocurridos en 2003, 2006 y 2013 que implicaron ataques a los pueblos indígenas no contactados por parte de miembros de otros pueblos indígenas o de terceros. Los dos primeros sucesos acabaron con 25 y 3 víctimas mortales, respectivamente, mientras el último afectó a dos hermanas de 6 y 2 años que fueron separadas y llevadas a vivir a comunidades diferentes.
La sentencia, que aunque acaba de ser conocida se falló el pasado septiembre, señala directamente al Estado de Ecuador como responsable parcial de las vulneraciones de derechos sufridas por los pueblos indígenas tagaeri y taromenane, pueblos que han buscado permanecer aislados del resto del mundo de forma voluntaria durante las últimas décadas. La corte determinó que Ecuador violó los derechos de ambos pueblos al permitir la expansión de las actividades extractivas en su territorio sin garantizar su protección y al no garantizar la intangibilidad de la ZITT, permitiendo el avance de las actividades petroleras.
Además, la sentencia reconoce que, aunque el Estado no tomó parte en los hechos violentos de 2003, 2006 y 2013, sí conocía la situación y no adoptó medidas efectivas para prevenir y responder a ella. En 2002, el Estado ya reconoció ante la corte su responsabilidad por no haber investigado debidamente los hechos de 2003 y 2006. Teniendo esto en cuenta, la sentencia de la CIDH obliga al Estado a adoptar las siguientes medidas para reparar las violaciones de los derechos humanos de los pueblos Tagaeri y Taromenane (y por extensión el resto de pueblos indígenas en aislamiento voluntario en la Amazonía ecuatoriana):
- Respetar y garantizar la intangibilidad del territorio de los pueblos indígenas no contactados, prohibiendo las actividades de extracción de petróleo y madera y estableciendo mecanismos de control efectivos.
- Adoptar medidas para que los hechos no se repiten, asegurando una protección efectiva de los pueblos en aislamiento.
- Investigar de forma exhaustiva a los responsables de las violaciones de derechos humanos ocurridas en la zona durante las últimas dos décadas.
El fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos pide, además, que se implementen mecanismos efectivos para garantizar que se cumpla la consulta popular del Yasuní, es decir, para que se paralice la actividad petrolera en el Parque Nacional Yasuní. La Corte señala que las decisiones democráticas tomadas a través de consultas populares deben respetar y garantizar los derechos de los pueblos indígenas en aislamiento y que el Estado ecuatoriano está obligado a implementar sin más retrasos el mandato popular que ordena el fin de la explotación petrolera en el la zona. En la actualidad, y a pesar del resultado del referéndum en agosto de 2023, la extracción de petróleo continúa.
“Esta sentencia sienta un precedente clave para otros procesos en América Latina, donde las consultas populares han sido utilizadas como herramientas para defender el medio ambiente y los derechos de los pueblos indígenas”, señalan en un comunicado desde el colectivo YAsunidos. “Esta decisión refuerza nuestro argumento de que el gobierno de Ecuador debe respetar el mandato del pueblo y proceder con la salida de las petroleras del Yasuní. La sentencia representa un avance crucial, pero su implementación depende del seguimiento y la presión de la sociedad civil y la comunidad internacional. Es fundamental garantizar que este fallo no quede en el papel”.





NO VAMOS A RETROCEDER.
Oil & Gas Action Network.
¡Hola! Soy Valerie Costa. Hace un mes asumí como la nueva co-Directora Ejecutiva de OGAN. Me puse manos a la obra, ansioso por unirme a este increíble equipo y apoyar a las personas de todo el país que trabajan para detener las industrias contaminantes y organizar a las comunidades para resistir la toma del gobierno por parte de las corporaciones y el fascismo.
Luego, hace poco más de una semana, Elon Musk tuiteó sobre mí y dijo: «Costa está cometiendo delitos». Retuiteó un clip de una entrevista que hice en el podcast Green and Red sobre la organización del Tesla Takedown que estoy haciendo en Seattle (con un grupo que cofundé llamado Troublemakers).
Estaba aterrorizada cuando vi esto por primera vez. La persona más rica del mundo me había señalado y mentido sobre mí en la plataforma de redes sociales que compró. Luego, sus seguidores se acumularon, me enviaron correos electrónicos amenazantes y me doxxearon. Trump y Bondi se lanzaron a la refriega y calificaron las protestas de Tesla de «terrorismo doméstico».
De ninguna manera iba a permitir que me silenciaran a mí o a este movimiento. He estado hablando con la prensa toda la semana (The Guardian, NPR, Democracy Now, Seattle Times), tratando de hacer correr la voz sobre estos peligrosos ataques a la libertad de expresión y mostrar a los que están en el poder que utilizan tácticas de miedo para aplastar a su oposición. Y el derribo de Tesla mEl entusiasmo está creciendo rápidamente, con cientos de protestas planeadas para futuras fechas, y un gran día de acción global convocado para el 29 de marzo.
Este tipo de ataques son solo una de las formas en que este gobierno está apuntando a las personas que se manifiestan en contra del fascismo y el genocidio. Fíjense en cómo se está deteniendo ilegalmente a activistas estudiantiles pro-palestinos. Las acciones de este régimen son ilegales. A medida que Musk y Trump desmantelan el gobierno y llevan al país hacia una dictadura tecno-capitalista, nuestra única oportunidad de detenerlos es a través de la acción colectiva. Necesitamos defender el derecho a protestar.
Ayer mismo, un jurado de Dakota del Norte declaró a Greenpeace International y a dos entidades de Greenpeace en Estados Unidos responsables de más de 660 millones de dólares en la demanda SLAPP sin mérito de Energy Transfer en torno al papel de Greenpeace en las protestas de Standing Rock. Aunque Greenpeace International ha contrademandado a Energy Transfer en los Países Bajos, y es probable que se presente una apelación, esta es una mala noticia para los activistas.
Recuerda, el shock y el agobio son una de las estrategias que utilizan para mantenernos desorganizados y asustados. Nuestro poder está en nuestra acción colectiva. Debemos seguir alzando la voz y mostrando interés a las personas que están sufriendo la crueldad de esta administración.
Estamos en un punto peligroso en la historia de este país y la única manera de detener este retroceso es uniéndonos en actos de resistencia no violenta. Estoy muy agradecida de ser parte del equipo de OGAN en este momento, ya que apoyamos a las personas de todo el país que resisten los ataques odiosos y extractivos contra los medios de vida de las personas y el planeta.
La lucha de Greenpeace no ha terminado. Una cosa que puedes hacer ahora mismo es amplificar las publicaciones sobre este veredicto en las redes sociales, y mostrar que todo nuestro movimiento resistirá los intentos de reprimir la protesta y la disidencia.
Cielo Azul
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