La empresaria que logra que su negocio crezca como las setas optimizando el agua para cultivarlas

La zamorana Nazaret Mateos ha sido galardonada como mejor agricultora sostenible por la Unión Europea por EntreSetas, un proyecto que consigue setas todo el año con el menor gasto hídrico posible. También cuenta con una iniciativa para reforestar la Sierra de la Culebra mediante la micología tras los incendios de 2022.
Nazaret Mateos cultiva y comercializa setas todo el año gracias a un sistema de rotación con su empresa EntreSetas. Foto: Cedida

Recoger setas en la Sierra de la Culebra era un momento de máximo disfrute para Nazaret Mateos. Hoy su pasión por la micología no solo es su profesión, sino también una oportunidad para revitalizar entornos rurales y crear empleo con su empresa EntreSetas y su proyecto de reforestación RefoSetas. Trabajar bajo la máxima del respeto a la naturaleza, le ha valido, además, ser reconocida como la mejor agricultora sostenible en los Premios Ecológicos de la UE de 2022, entre otros galardones.

De muy joven, Mateos se marchó de su pueblo natal, Villanueva de Valrojo (Zamora), para estudiar magisterio y trabajar en una oficina en Palencia. «Tengo 41 años y soy de la generación del ‘estudia y vete, que te vaya muy bien y que no tengas que volver’», cuenta a Climática. Pero, mientras todo el mundo veía como un éxito irse, ella lo vivía como un «trauma». En 2018, decidió arriesgarlo todo y comprar una finca en Paredes de Nava, un municipio palentino de apenas 1.900 habitantes, para emprender su negocio. Se formó en agricultura ecológica, en incendios, cursó un grado de Transición al cambio climático y ecología en la UNED, y se puso a trabajar.

Al principio del proceso de crear su empresa, se encontró con el ejemplo de grandes floraciones industriales cuya metodología chocaba con su propósito de sostenibilidad. «Los ingenieros me decían que necesitaba unos 5.000 litros de agua al día, pero dije que eso imposible e inviable. En la sierra no llueve esa cantidad de agua y tenemos setas, con lo cual algo estamos haciendo mal», asevera.

Su proyecto utiliza soluciones basadas en la naturaleza para aprovechar al máximo los recursos hídricos. «Decidimos tener invernaderos sin suelos de hormigón para que el agua pudiera permear al suelo y que las fincas de los compañeros agricultores pudieran recuperar toda esa agua para sus riegos. Todo el excedente de riego pasa directamente al suelo y a los acuíferos subterráneos, se retorna para riego natural o la corriente se lo lleva al río Carrión», explica.

Nazaret Mateos setas
Invernadero de EntreSetas en Paredes de Nava, Palencia.

Setas, una demanda en auge

Gracias a la recolección de temporada en el monte y a sus invernaderos, en EntreSetas han conseguido una rotación del cultivo durante todo el año. En primavera-verano producen setas tropicales, con unas necesidades de temperatura y de condiciones hídricas adaptadas a la climatología de Castilla, y en otoño-invierno cultivan setas europeas y japonesas.

Las inclemencias del calentamiento global están afectando a los hongos silvestres y al negocio de Mateos. «La falta de lluvias y el aumento de temperaturas se notan muchísimo en los ciclos de las setas, en las temporalidades. Nos estamos encontrando con setas de primavera en diciembre y luego con heladas en marzo que hacen que no haya setas en los montes», lamenta. El rápido impacto de la crisis climática en la temperatura del terreno les ha obligado a adaptar las instalaciones con las que empezaron hace tan solo seis años.

La empresaria, sin embargo, se muestra contenta con la buena acogida que tienen sus setas entre los consumidores. Constata una tendencia al alza de la alimentación vegetariana y vegana: «La seta está en auge por su aporte proteico» para estas dietas. «Antes se consumía mucho el tofu y los derivados de la soja, pero ahora la gente está mucho más concienciada con el impacto medioambiental que tienen las grandes explotaciones de soja». Además, señala que crece preocupación por «la seguridad alimentaria, sin pesticidas ni plaguicidas».

Mateos pone en valor al sector primario español y asegura que «consumir productos sanos y de proximidad no es caro, es de calidad». «Mucha gente se queja de los precios de los alimentos, pero si compras setas y te comes 400 gramos, por ejemplo, tienes un producto de mucha calidad por un precio razonable», añade.

Asimismo, reclama salarios dignos para los agricultores: «No tiene ningún sentido que encuentres en el supermercado naranjas procedentes de Sudáfrica a un precio más bajo que las valencianas. No nos pueden dar igual los derechos humanos, las condiciones de trabajo en otros lugares, para que nos salgan más baratas las naranjas. Si no reivindicamos precios justos, no habrá un trabajo digno para nuestros agricultores».

Reforestando la Sierra de La Culebra con micología

Mateos arrancó su negocio gracias a la ayuda de muchos recolectores de su tierra natal. «La gente me preguntaba que por qué no vendía seta silvestre, pero yo no tenía dinero para pagar a los recolectores. Entonces me dijeron que no me preocupase, que me llevase las setas, las vendiese y que ya les pagaría». Cuando en el verano de 2022 la Sierra de la Culebra ardió en los peores incendios en España en el último siglo, ella sintió una gran impotencia por ver la incalculable pérdida natural, social y económica para sus poblaciones.

«Siempre digo que ese fuego se apagó con lágrimas, fue un incendio de sexta generación brutal. Cuando estábamos hartos de llorar, empezamos a darle vueltas a cómo podíamos ayudar para regenerar la sierra», recuerda. Así empezó RefoSetas, un proyecto con el que mediante micología regeneran los suelos para poder introducir diferentes tipos de hongos comercializables.

«En primer lugar tenemos que introducir los saprófitos [organismos que obtienen alimento a partir de los cuerpos muertos] porque después de un incendio tienes mucha materia muerta. Y luego eso tiene que generar los nutrientes suficientes y la regeneración de la microbiota del suelo para poder introducir la planta micorrizada con hongos de cepas autóctonas», señala. La iniciativa implica a voluntarios de la asociación La Culebra no se calla y a 89 recolectores de la zona con los que trabaja.

El éxito de RefoSetas se está expandiendo a otros lugares. El Ayuntamiento de El Recuenco (Castilla-La Mancha) les ha pedido que colaboren con ellos para reforzar micelios y para impulsar la comercialización de producto silvestre para que «la gente se pueda quedar y tener un recurso económico».

Narazet Mateos ha conseguido generar oportunidades en zonas rurales para quienes, como ella, no se quieran alejar del campo y espera que iniciativas como las suyas proliferen. «Me gustaría que la gente comprenda los montes y el ecosistema como un todo. Y que las instituciones entiendan que está muy bien plantar, pero si no tratamos los suelos y si no devolvemos toda la riqueza a los territorios, están abocados a desaparecer», concluye.

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COMENTARIOS

  1. Las inclemencias del calentamiento global y la falta de lluvias están afectando a los hongos silvestres de Nazaret.
    No sólo a los hongos silvestres. Observo que todo se ha adelantado como un par de meses. Espárragos silvestres y flores de primavera yo también los he visto en enero, el sol en pleno invierno ya me quema por debajo de la ropa.
    Los veranos para mí y para el reino vegetal cada año son más dramáticos. En el secano una se siente impotente viendo la lenta agonía de los árboles y sin poder echarles unos cubos de agua a cada uno.
    Es un aviso; pero lxs poderosos y la grey están en otros menesteres “más importantes”.
    Da gusto escuchar a Nazaret.

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